Jueves, 25 Mayo 2017 00:17

¿Cómo comprar impunidad en Veracruz?

¿Cómo comprar impunidad en Veracruz? @eldelsur

La complicidad que lava pecados en la lucha incesante por el poder

La sensación no ha cambiado, Miguel Ángel Yunes Linares no logra conectar por completo la idea de cambio que prometió en su campaña al gobierno del Estado de Veracruz. Fue buen suspirante durante más de 10 años, intimidante opositor, lo más cercano a un contrapeso para el Fidelduartismo, pero al llegar al poder el reto parece haberse comido la idea de Estado que planteó.

El gobernador, con manotazos en la mesa, trata de negar la realidad que lo rebasa. El mandatario azul no ha acotado la inseguridad como lo prometió mientras se vence el plazo que se puso, mantiene en dudas la economía veracruzana sin acciones claras, ha hecho nuevamente de la Fiscalía Estatal un brazo político calculado con golpes calendarizados y no ha dejado de hacer guerra por el poder, enfilando baterías contra López Obrador, su nuevo enemigo público con quien lucha encarnizadamente en las redes y los medios.

Es curioso que del mismo modo en que lo hace Andrés Manuel con los exiliados que llegan a sus brazos, Yunes Linares limpió por completo de todos los pecados, que hubiese cometido como Contralor del Estado en el mandato de Duarte, a Ricardo García Guzmán.

Además de la intentona de lanzarlo como Diputado, un nuevo lazo entre Yunes Linares y García Guzmán, une a estas dos familias y a sus hijos, en el llamado por el control de la entidad y además encasilla a ambos políticos de cuna como miembros de la ‘juniorcracia’, bautizada así por Luis Velásquez, periodista veracruzano.

Y es desde este 24 de marzo, el hijo del ex funcionario de Duarte, Rodrigo García Escalante, dejó al Partido Verde y se unió formalmente a las filas de la bancada de Acción Nacional, compuesta ahora por 19 integrantes, robusteciendo el trabajo legislativo panista que buscaría alcanzar la cifra de 24 diputados locales, necesarios para controlar al Congreso y alzar la mano a las encomiendas del mandatario en turno, con los beneficios que conlleva tener diputados a modo.

Dentro de este panorama de nepotismo, el gobernador ha dado anuencia e impulso a su hijo Fernando Yunes Márquez, ahora aspirante a alcalde del Puerto de Veracruz, defendido ‘a capa y espada’ por personajes bautizados por el columnista Alvaro Belín como los Yunezombies (https://alvarobelin.com/2017/03/13/la-justicia-en-veracruz-un-traje-a-la-medida/), que se incendian ante versiones de una posible negociación en 2012 con Javier Duarte para que ‘Chiquifer’, llegara al Senado del que pidió licencia hace unos meses.

Los casos de Yunes Márquez y García Escalante, muestran un patrón que ha alcanzado el estado de beneplácito del mandatario estatal y endulza el discurso de los García de Pánuco con la bandera: '¡Los Yunes y los García, hasta la victoria!'.

Ahora bien, podemos adivinar que el panista que gobierna Veracruz se ha convertido en el 'Juan Bautista' de las viudas de Duarte o lo que suena más lógico, que con un simple pacto de complicidad o quizás hasta de sumisión, agregan un alfil legislativo al ajedrez por Veracruz, en el que las facciones políticas solo se dedican a repartirse el pastel, preocuparse por sobrevivir del presupuesto y contar a los caídos que vienen de la ciudadanía.

Mientras yunistas, morenos y pepe priistas reparten el botín de guerra, los electores se ahogan por el calor que emana del juego turbio en Veracruz, este pedacito de patria aprende como sufrir y olvida como cantar.

 

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  • twitter: @Olmosarcos
Visto 201 veces Modificado por última vez en Jueves, 25 Mayo 2017 01:27