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Domingo, 23 Julio 2017 15:53

Cuéntame otra de mafiosos

Políticos y mentiras....

Miente, miente y miente más, es la lección que Dr. P (Billy Bob Thornton) le enseñó a sus alumnos super losers en la película School for scoundrels (Escuela para idiotas) y parece ser una estrategia que muchas personas se han tomado muy en serio para tratar de librar los obstáculos que su propia estupidez y falta de sentido común les ha provocado.

Tengo un pequeño mensaje para aquellos que creen que pueden pasarse de cretinos y salirse con la suya: si no pagas hoy, pagarás mañana.

Y no porque yo lo diga, sino porque las personas podemos aguantar tan solo una porción de cinismo y maldad por individuo.

Pobres de aquellos que, aferrados a su cobardía, sólo pueden levantarse de sus culeradas inventándose una historia ridícula que, según su pobre perspectiva, disimulará ante los demás que de mierda llevan repleto el corazón.

Es como cuando tu novio te cuernea, lo dejas y se busca una rebound girl para coshar y "vengarse" porque lo dejaste, pero como no quiere que se evidencie su falta de capacidad o exceso de culerez (que van medio de la mano), se inventa una historia ridícula tipo: "la verdad es que no la amaba como ella quería", "desde el año pasado la había dejado porque me cagan sus perros", "¿que me vean aquí contigo? ¡Bah! ¡Claro que no me importa!" con tal de que la pobre churpia a la que está usando para chingar la madre se mantenga unos minutos satisfecha mientras el sátrapa se cierra la cremallera y se va.

Miente, miente y miente más. Estrategia tan baja, pobre y tan falta de creatividad que nos hace aburridísima la película. 

Nos mienten nuestras parejas, nuestros hermanos, nuestra familia, nuestros policías, nuestros funcionarios públicos, nuestros presidentes, nuestros abogados, nuestros sacerdotes; de nadie esperamos ya honestidad, la mentira está convencionalizada, justificada, integrada en nuestro modus operandi.

Miente, miente y miente más. Miente hasta que tú creas la versión que te conviene, miente hasta que tu psicosis no te permita distinguir entre la verdad y la ficción, hasta que afirmes como Yarrington que las acusaciones por tráfico de drogas y fraude bancario es en realidad una persecución política; hasta que asegures como Duarte que es inocente de haber desviado miles de millones de pesos destinados a muebles para primarias y quimioterapias para niños, que son acusaciones sin fundamentos; miente como Moreno Valle y su grandioso gobierno del cambio.

Miente como te enseñaron tus padres infieles, miente como te enseñaron tus amigos sin valores, miente más para calmar esa voz en tu interior que te grita enfurecida que si tu vida vale madres ¿por qué debería preocuparte la vida de otra persona?

Sigue este patrón y herédalo a tus hijos, deja marcas en el corazón de quienes te aman, arráncale la confianza a quienes creyeron en ti. Es una perfecta estrategia para la autodestrucción, para el vacío, la soledad de la que tanto huyes y que tanto corroe tu miserable escala de valores. 

Sólo haznos un favor y no vengas al final a señalar con desdén al Chapo, a Al Capone, a Maduro, a Trump, a los raterillos de cuarta, a los huachicoleros; fórmate en sus filas y porta la insignia del equipo que toda la vida llevas cultivando. En esta vida hay dos bandos: los técnicos y los rudos, tú ya elegiste tu lado del ring, ahora no chilles.

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  • twitter: @Amarantalks
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