Images
Lunes, 12 Marzo 2018 08:58

Mal y de malas: tanto Puebla como Lobos dieron la mala nota en la reciente jornada del futbol mexicano.

  • twitter: @Donkbitos

Aquí hay de todo, como en botica

Ausencias

Después del grandísimo triunfo en la jornada previa, todo apuntaba para que el Puebla se llevara los tres puntos en disputa –o al menos uno de ellos- del Jalisco; sin embargo, contra todo lo presupuestado, Atlas fue el único equipo que entendió el partido desde el primer minuto, resolvió el juego en los primeros segundos del segundo tiempo y terminó llevándose el botín completo.

Tres ausencias fueron las principales culpables del tropiezo poblano: la de Brayan Angulo, insustituible por la pradera izquierda; la de Alejandro Chumacero, invaluable en el equilibrio del equipo; y, la más importante de todas, la de la pelota, fundamental en el actual proyecto comandado por Enrique Meza.

A pesar de la importancia de las primeras dos, puesto que tanto el lateral como el mediocampista son fortalezas mayúsculas para el gran Clausura 2018 de la Franja, la tercera es la más costosa de todas. Los poblanos tardaron más de lo permitido para entender lo que pasaba en el césped y, a pesar de haberse plantado un par de ocasiones con peligro ante el marco rival, a diferencia de otras exhibiciones, la sensación de dominio en el trámite del juego no fue -ni tantito- clara.

El próximo viernes, ante el líder general del torneo, la Franja tendrá una nueva oportunidad para resarcir el daño. La afrenta, aún sin Djaniny Tavares (su mejor hombre), es durísima; lo será menos, muchísimo menos, si el equipo llega completo al Cuauhtémoc.  

Procrastinando

Apenas hace tres semanas, Lobos BUAP despedazó –y no en sentido figurado- a Veracruz, su rival directo en la permanencia. Fue un triunfo aplastante, categórico y, por encima de todo, alentador de cara a la segunda mitad del torneo. Por un momento, existieron motivos para creer que, tras superar el reto más importante del torneo –y tal vez de la temporada completa-, la Jauría volvería a ser un gran animador del campeonato.

La historia ha sido otra. Más allá de la reciente eliminación en Copa, en los últimos dos partidos de liga, el equipo universitario no da sensación alguna de peligro, de alegría y mucho menos de seguridad.

Es cierto, por algunos lapsos, Lobos practica aquel futbol que lo hizo sumar puntos y puntos en el pasado certamen; aquel futbol que hoy lo tiene con un pie y medio en la máxima categoría por los próximos dos años (por lo menos); aquel futbol que, precisamente por constante, lo llevó a ganarse ciertos adeptos y elogios en nuestro bondadoso balompié.

¿Recuperará la memoria?