Images
Jueves, 14 Junio 2018 07:51

Todo empieza por creer

  • twitter: @xavirenteria

“Jugamos como nunca y perdimos como siempre”, encrucijada ante los alemanes

Ya está, no hay más. Llegamos como llegamos, pero, sobre todo, como lo que somos. No comparto el desánimo, pero lo entiendo. Juan Carlos Osorio jamás logro lavarse los estigmas y llega inmerso en uno de los ambientes más polarizados que se recuerden: entre el rechazo, la resignación, la duda y apenas un puñado de fieles seguidores.

Contra Alemania poco se puede hacer, con cuatro Copas del Mundo en su historia, es una de las potencias indiscutibles de este deporte y un serio candidato al título. Es además un equipo disciplinado, con orden táctico, letal… Nosotros tenemos destellos, aunque la pachanga y la escorts que dizque no eran escorts, abonen a decir lo contrario.

Es la poderosa maquinaria alemana que barrió por siete goles a uno a los pentacampeones del mundo en Brasil 2014... Nosotros tenemos en nuestro haber aquel vergonzoso siete a cero contra Chile, que no termina de cicatrizar todavía y que nos obliga a considerar que de nueva cuenta nos podrían dejar como Santo Cristo o peor aún.

Alemania está a una estrella de empatar las cinco de Brasil y presenta además un recambio generacional que la garantiza. Ya con su cuadro de suplentes nos ganaron cuatro a uno en la Confederaciones… Nosotros ahí la llevamos, rescatando lo que se puede de la “generación de oro” del 2005 y de la 2011 (Porque ahí sí nos hicieron los mandados).

Alemania y sus aficionados, en honor a su historia, se muestran respetuosos en el intercambio cultural propio de los mundiales… Nosotros ya tenemos una advertencia de la embajada rusa para no gritar el “Eeeh… Putin” en los estadios; pero nada impedirá que uno de los nuestros haga alguno de los peculiares desmanes que ya nos caracterizan.  

Incluso tenemos en contra a la sabiduría popular; aquel dicho acuñado por Gary Lineker y por todos conocido: “el fútbol es un deporte donde juegan once contra once durante 90 minutos y al final siempre gana Alemania” se enfrenta a nuestro tradicional: “Jugamos como nunca y perdimos como siempre”.

Nos tocó bailar la primera pieza contra la más fea, tienen razón los que piensan que los alemanes nos van a aplastar. La fuerza de la razón nos obliga a creerlo así. Damos por perdidos esos tres puntos y veremos cómo nos va contra suecos y coreanos. Discrepo con quien considere que no pasamos de la fase de grupos.

No comparto el desánimo, pero lo entiendo. Además, sé que van a estar ahí y eso es suficiente. Que ese día en Luzhniki la mayor parte del estadio nos estará apoyando; que a estas alturas ya está todo preparado y que la familia y los amigos estarán reunidos el domingo; que estarás feliz si te toca perder el dinero que le vas a apostar a los alemanes. 

El Mundial pone la máxima gloria a siete partidos de distancia y en la belleza del juego, bastaría con apenas un segundo para consagrarse. En el fútbol todavía existe espacio para mitos y leyendas, pero todo empieza por creer. Sé que por grande que sea el desánimo, cuando el árbitro silbe el arranque, el corazón no va a dejar espacio a la razón. Y sé que, aunque sea por un segundo, creerán que es posible vencer a los alemanes.

Javier Rentería

Más en esta categoría: « Desahuciados