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Miércoles, 14 Febrero 2018 14:24

Desacuerdos

  • twitter: @gentetlx

Por Edgardo Cabrera 

El proceso electoral y la disputa política ya cobró factura, ayer en el Congreso local los diputados locales no alcanzaron acuerdos para nombrar al titular del Órgano Interno de Control del ITE, por lo que se ordenó emitir una nueva convocatoria.

Como ya lo habíamos anticipado ninguno de los aspirantes convencía, todos fueron vinculados con algún partido o grupo político, amén de que al menos uno no cubría el perfil profesional.

La convocatoria no obtuvo la respuesta esperada, solamente llegaron cuatro aspirantes y la terna que subieron al Pleno tras el proceso de selección no logró el consenso por una simple razón: Mercedes Pérez Zempoalteca, esta ligada al PS, Julián José Velázquez Nava, al orticismo, y Jorge Miguel Martínez Mendoza al PRI.

El gran problema es que tras la falta de acuerdos, por lo menos pasará otro mes sin que el ITE tenga contralor, es decir, sin nadie que les revise las manos a los consejeros, cierto, hay una interina, pero todo mundo la ignora.

Ahora veremos si no pasa lo mismo a la hora de nombrar procurador, fiscal anticorrupción y magistrados del nuevo Tribunal de Justicia Administrativa.

Por desgracia estamos en tiempos electorales y las pugnas políticas seguirán afectando el trabajo legislativo ya sea por intereses de partidos o por la presión de los dirigentes.

¡Bravo!

Ayer concluyó la Reunión Nacional de Cultura 2018 que congregó a representantes de todo el país de este sector para analizar la situación nacional y plantear políticas para su impulso.

Tlaxcala fue designado como sede de este encuentro como reconocimiento del gobierno federal a la administración de Marco Mena derivado de los buenos resultados en materia cultural del ITC en 2017 a pesar de operar con la mitad del presupuesto que gastaba el folklórico Willy.

Recordemos que por una extraña razón (o negocio) el ex titular del área prefirió impulsar una cartelera de bailongos populares con los municipios, en lugar de ponerse a trabajar a favor de la comunidad artística del estado.

No perdamos de vista que el sector de la cultura se ha convertido en el gran damnificado por los desastres naturales y las crisis económicas al aplicarse recortes a su presupuesto desde la federación, de ahí que reuniones como la celebrada en Tlaxcala cobran importancia para acordar entre todos los estados cómo hacer más con menos.

Polémica

Por cierto y a colación de la cultura, nos aseguran que las esculturas de Juan Soriano que estaban en el zócalo sí fueron movidas siguiendo los protocolos y con conocimiento del INBA, sin embargo la titular de la dependencia al parecer mal informó involuntariamente a los medios locales luego de que declarara el lunes que el gobierno estatal no había pedido permiso para hacer su traslado.

Resulta que el área correspondiente no le habría notificado del asunto a la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes, Lidia Camacho, a pesar que desde la semana pasada concedieron la autorización, sin embargo el ITC asegura contar con los oficios correspondientes.

Es de mencionar que de las 8 piezas, 6 fueron reubicadas en Tlaxcala y 2 en el Centro de las Artes.

Pero más allá de la polémica por la autorización del INBA para moverlas, lo más importante en todo esto es que se tomó la decisión debido a que dichas esculturas eran utilizadas por comerciantes, manifestantes y cualquier hijo de vecino para amarrar cables, fijar lonas y hasta hacer sus necesidades fisiológicas sin que nadie les pusiera un alto ni tampoco cuestionara el daño que estaban sufriendo.

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