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Lunes, 12 Marzo 2018 10:10

Gobers madreadores

  • twitter: @Olmosarcos

El legado de dos generaciones de mandatarios estatales

Los cambios de régimen en los estados de la República, normalmente vienen acompañados de un evolutivo rechazo al gobierno en turno, inundado de un panorama adverso que se puede construir o acrecentar con la intervención de los medios de comunicación o diversos actores sociales.

En Veracruz y Oaxaca, el último proceso electoral llegó con un rechazo incontenible a los gobiernos, del priista de Javier Duarte, y de la alianza PAN-PRD con Gabino Cue, que encumbró a Miguel Ángel Yunes Linares y Alejandro Murat al frente de ambos aparatos estatales.

Sin embargo, ambos mandatarios, aprovechando el rechazo que generaron sus predecesores han utilizado los aparatos gubernamentales para manipular a su antojo a la opinión pública, la justicia y hasta para ganar elecciones, con prácticas que rayan en la intolerancia y el exceso.

Dentro de estos ápices de gobierno, donde merodea un entorno dinástico, el uso de la fuerza pública en contra de sectores sociales como los indígenas y el magisterio, ya se ha vuelto una constante.

Un video reproducido en redes sociales evidencia, que funcionarios del gobierno muratista, a cargo del Secretario General de Gobierno, Héctor Mafud, reprimieron a indígenas triquis que se manifestaban en instalaciones del gobierno estatal acusando haber sido desplazados de San Juan Copala. Los indígenas denuncian que desde hace 8 años han sido despojados de sus comunidades por paramilitares y todos los gobiernos que han pasado han sido indiferentes con esta problemática, a pesar de contar con medidas cautelares dictadas por la CNDH.

También en Veracruz, donde la justicia se aplica a conveniencia política, un megaoperativo con al menos 300 policías se ocupó de detener a maestros de Chiapas y Veracruz que viajaban para realizar una protesta. Lo curioso del caso es que los mismos que antes veían a los maestros como héroes por confrontar a Duarte, incluso los defendieron cuando los golpeaba la policía de Bermúdez Zurita, sin embargo, hoy los ven como delincuentes por cuestionar a Yunes Linares y su forma de ejercer el poder público.

El contexto es importante cuando hablamos de que, en ambos casos hablando de Oaxaca y Veracruz, arrastran un pasado inmediato de ausencia del Estado de derecho en donde sectores sociales utilizaban a su antojo las vías públicas y despreciaban las afectaciones a terceros. Sin embargo, las formas y prácticas madiante las cuales los gobiernos oaxaqueño y veracruzano ejercen la fuerza pública y el uso de las instituciones de procuración de justicia a su antojo, dejan en el aire la esquela de dudas, sobre si, en realidad, se trata de un nuevo episodio de muestra del poder político y no una llamada a respetar el libre tránsito.

Mientras tanto su fama crece y su legado apunta a que ambos gobers madreadores deben soltar a las Policías y las Procuradurías o Fiscalías, y realmente se ocupen primero, de pacificar a sus entidades y luego, de gobernar 'como dios manda', sin excesos, con apego a la ley y priorizando el bienestar ciudadano antes que la eternización en un cargo público.  

Al igual que el legado de la anterior generación de gobernadores en la que circulan nombres como Javier Duarte, César Duarte, Roberto Borge, Rodrigo Medina, Eruviel Ávila, Guillermo Padrés o Rafael Moreno Valle, ostenta un legado de desvío de recursos públicos y dispendio de las arcas públicas, esta nueva generación podría pasar a la historia por su intento sesgado de hacer valer la ley a costa de las actitudes más dictatoriales que hayamos visto en México en los últimos 20 años.