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Martes, 30 Enero 2018 01:39

Tamaulipas, la seguridad no le alcanza ni al presidente

  • twitter: @Olmosarcos

Más de 8 mil quinientas vidas arrastradas por la violencia son más que un estigma para la agenda presidencial

Con el drama en las calles por las personas asesinadas, desaparecidas o desplazadas de la guerra contra el narco, Tamaulipas vuelve a ser el foco de atención ante la improductiva agenda del presidente de la República que nunca cesa en la simulación, el control y la teatralidad.

En los últimos diez años, aquella entidad norteña revolvió los ojos de la opinión pública, tras ser expuesta como un narco-estado. La pintura muestra a nivel nacional los bloqueos plagados de fuego, el cierre de calles y avenidas, sin más ley que la de las armas. La muerte y el desasosiego pasean por territorio tamaulipeco, y tienen casas de seguridad en Reynosa, Ciudad Victoria o Nuevo Laredo.

En el sexenio del ex presidente Felipe Calderón, esa entidad registró 285 homicidios dolosos en 2007; 308 en 2008 y 288 en 2009. En el año 2010, los homicidios dolosos crecieron a 721, en 2011 subieron a 855 casos, y en 2012 este tipo de crímenes alcanzaron su punto más álgido del calderonismo con 1016 asesinatos. Ya con Peña Nieto, los homicidios dolosos cayeron a 556 en 2013, pero la tendencia volvió a subir en 2014, cuando se registraron 628 asesinatos. En 2015, la violencia cobró 533 homicidios dolosos. Para el 2016, las cifras indican cerca de mil 500 personas que perdieron la vida en condiciones de violencia. Apenas el año pasado, mil 929 personas fueron asesinadas, lo que suma más de 8 mil 500 muertos en los últimos 10 años arrasados por la ferocidad y monstruosidad de lo que habita en Tamaulipas.

Y ni que hablar de las cifras que contabilizan a más de 40 mil personas que se desplazaron de aquella entidad entre 2009 y 2014, más otro número similar que habría hasta la fecha. Familias fueron separadas o no han podido regresar a visitar a sus familiares por miedo.

En medio de este drama, la presencia de Tamaulipas en los medios nacionales emergió el pasado fin de semana como muestra fehaciente del Estado Fallido al que ha llegado la administración de Enrique Peña Nieto.

Este martes Peña visitaría Reynosa para inaugurar un Distribuidor Vial, según lo publicado por Erika Hernández del Periódico Reforma, pero la seguridad no alcanzó y el mandatario tuvo que omitir este polo de su calendario.

Entre quienes aseguran que no es la primera vez que el mandatario omite ciertos puntos del país por la oleada violenta del sexenio más rojo de nuestra historia, o que más sería el daño causado por la presencia del mandatario en un territorio pantanoso, lo que debe entenderse es lo ‘descomunal de esta noticia en Reforma’.

La seguridad presidencial, no puso ser garantizada en una de las 32 entidades federativas que conforman nuestro territorio, hablamos de que el mensaje es leído como: No podemos asegurar la seguridad de nadie. Y más aún, con ello queda fehacientemente esclarecido que quienes no cuentan con parte del Estado Mayor, Ejército y Marina entre sus sistemas de guardia, tampoco pueden estar seguros en la geografía de este norteño estado del país.

Hablamos de otro hecho lamentable y que duele, entre las más de 8 mil muertes en los últimos 10 años en Tamaulipas, lo ocurrido con Peña nos muestra que hay un poder dominante que supera las fuerzas del Estado y que ha instalado su ley, para operar a su libre albedrío.

Otro legado más del Canal de las Estrellas.

 

Jesús Olmos