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Martes, 10 Abril 2018 21:59

La ola Morena y la supuesta negociación RMVR-PRI

  • twitter: @Alvaro_Rmz_V

Nueva opción pone fuera de capacidad de negociar al panismo con el PRI

Aunque hay quienes todavía creen fehacientemente que el ex habitante de Casa Puebla tiene negociadas las elecciones federal y local con Los Pinos y la cúpula del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y aseguran incluso que el interlocutor para ello es el ex titular de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, en realidad hay elementos que, solamente al verlos de soslayo, hacen palidecer esa hipótesis, ya convertida en mito recurrente.

Primero: Rafael Moreno Valle Rosas es ahora inútil al sistema.

No le sirve al tricolor, que está metido en el brete de salir del tercer lugar de la contienda, en que lo colocan algunas mediciones.

Para ese fin, pareciera que el panista no tiene herramientas que pudieran ayudar a los priístas.

¿Qué podría entonces ofrecer el jerarca del morenovallismo al PRI y a la Presidencia, para obtener regalías electorales a cambio?

Segundo: la aparición del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) como una fuerza política con posibilidades reales de llegar a la gubernatura poblana y casi indiscutibles previsiones de que ocupará la Presidencia de la República le quitan a Rafael el valor de negociante directo con el PRI.

El efecto Morena y su irrupción en el panorama electoral de Puebla convierten en prácticamente impredecibles las supuestas negociaciones y cálculos que el ex inquilino de la residencia oficial de Los Fuertes pudiera cruzar con los priístas, por más jerarquía que tengan los presuntos mediadores de Enrique Peña Nieto.

Ante la ola lopezobradorista, el morenovallismo no está en capacidad de hacer predicciones ni ofrecimientos precisos.

Sobre todo en las contiendas por las diputaciones federales, ganarán quienes mejores campañas realice y mejores estimaciones hagan de su realidad.

Ni el efecto AMLO, ni la compleja ingeniería electorera del morenovallismo, con cinco partidos, son garantía absoluta de triunfo.

Hay elecciones que se ganan a ras de suelo y tocando puerta por puerta.

Álvaro Ramírez Velasco