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Martes, 12 Junio 2018 06:31

Aprovechó Martha Érika el blindaje en el debate

  • twitter: @Alvaro_Rmz_V

Es incontrovertible

El blindaje que tuvo con la complicidad de las autoridades electorales, un adversario a modo, como palero, y el reiterado discurso de la violencia de género en su contra, fueron puntualmente aprovechados, incluso con talento, por la candidata de Por Puebla al Frente a la gubernatura, la panista Martha Érika Alonso Hidalgo.

Sin embargo, también es incontrovertible y hasta medible segundo a segundo, palabra por palabra, que el encuentro con formato descafeinado que organizó el Instituto Estatal Electoral (IEE) fue, casi de tiempo completo, un “todos contra (Luis Miguel Gerónimo) Barbosa (Huerta)”, lo que no deja de llamar la atención, ante las encuestas que niegan la delantera del candidato del lopezobradorismo. Nomás 20 ataques recibió Barbosa.

El que más, de todos. Todos contra él.

Más del doble de los que recibió Alonso Hidalgo, que sumaron siete, de acuerdo con la el seguimiento que realizó la periodista Patricia Méndez de e-consulta.

En tanto y salvo el descontrol que manifestó cuando tenía que despegar la vista de las hojas que durante todo el encuentro leyó vehementemente, la compañera de vida del ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas se movió con soltura y rompió con el esquema previsible de que sería una contrincante autista, sin intercambio de argumentos con los otros participantes.

Dejó así también ella testimonio de que tuvo muy buenos asesores y fue una muy buena materia prima para seguir a pie puntillas los consejos, además de que, sin duda, tiene cualidades personales suficientes que dejó ver la noche de este lunes.

Martha Érika Alonso Hidalgo logró el mejor desempeño de los candidatos en el único debate de esta contienda por Casa Puebla, mientras en otros estados en los que también se disputa la gubernatura hay hasta tres de estos ejercicios.

Fue irónica, punzante y habilidosa para enunciar las respuestas y frases ensayadas, calculadas, contra su principal oponente, a quien el morenovallismo da trato de puntero. Con una buena estrategia, frivolizó incluso a Luis Miguel Gerónimo Barbosa al hacer alusión a la serie sobre la vida del “crooner” Luis Miguel, al comparar al candidato de la alianza Juntos Haremos Historia con el padre del cantante, “Luisito Rey”, villano del teledrama de moda.

Supo también soltar frases contundentes para desmarcarse de su esposo -aquello de “no soy la incondicional” merece aplausos-, Moreno Valle Rosas, y de ese ingrato rol de ser la responsable de sus yerros y abusos, al argumentar que las acusaciones en contra del ex habitante de Casa Puebla deben ir al Ministerio Público y no abonar a su descalificación.

Quien quedó a deber a quienes gozamos de su estilo irónico y de mente ágil fue el priísta Enrique Doger Guerrero, que pareciera que calculadamente mostró bajo perfil, salvo una que otra excepción en sus participaciones.

Del abanderado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Michel Chaín, no hay mucho qué decir. Fue un palero gris, pues Martha bien se defendió y atacó sin necesidad de tenerlo como comparsa. Sobró.

Las condiciones del debate fueron de principio a fin adversas al morenista Barbosa, quien de cualquier modo pudo recordarnos muchas de las razones que él ve como causa legítima de negar el voto a la candidata del sistema.

Ella se llevó la mejor parte, pero no la única. 

 
Álvaro Ramírez Velasco