Alito rehúye a medirse en la calle

Alito rehúye a medirse en la calle
Jesús Olmos
Alito Moreno PRI Reforma Electoral La Editorial

La editorial escribe Jesús Olmos 

Dictador y dueño unipersonal de la franquicia (de lo que queda del Partido Revolucionario Institucional), el dirigente nacional priista Alejandro Moreno Cárdenas, está instalado en una campaña insípida, llena de contradicciones, rozando las barreras de lo legal, ganándose a pulso el mote de ‘traidor a la patria’ y viviendo de la ‘fama’ de haber golpeado a otro legislador que no lo supera en su nivel de antipatías.

Alito, como se hace llamar el hombre que está más cerca del sepultar al tricolor que de revivir sus viejas glorias, quiere que lo ocurrido el fin de semana por el operativo para detener a “El Mencho” detenga al país, incluida la presentación de la Reforma Electoral.

No se ha dado cuenta, primero, de que su estrategia resulta contraproducente y que va en detrimento de todas las otras preocupaciones de los mexicanos principalmente en economía y empleo.

Y segunda, devela su tímida intención de repudiar un planteamient legal que lo haría salir a las calles a ganarse el voto, medir si ese golpe propinado a otro senador le va a bastar para poder alcanzar un nuevo escaño senatorial en su vida o si quedará su paso por la Cámara alta en un negro anecdotario.

 

@Olmosarcos_