El Rincón de Jorge A. Rodríguez y Morgado
"La naturaleza se reduce a un número: Quien descubra el misterio de Pi, comprenderá el pensamiento de Dios..."
Isaac Newton
Cada 14 de marzo, se celebra internacionalmente el “Día de Pi”, debido a que los primeros tres dígitos de esta constante son 3.14 (mes -3, día -14). Esta fecha fue propuesta por el físico Larry Shaw en 1988 y también coincide con el nacimiento de Albert Einstein (1879). Sirva esta colaboración (3-14-2026) como un modesto homenaje a la majestuosidad del número Pi.
Desde la más remota antigüedad los números han jugado un papel preponderante en la evolución del hombre. Surgen los números de la necesidad de contar personas y animales. Los primeros números fueron los naturales (enteros, sin parte decimal) que se usaban para contar elementos de un conjunto finito.
En etapas prehistóricas, muchos grupos humanos utilizaban sistemas basados en el cuerpo (dedos, partes de la mano) o correspondencia uno a uno (una piedra por cada animal o cosa). Hasta hace unos 3,500 años a. C., los pastores europeos no podían contar más allá del número 4 sin confundirse.
Pero, esa capacidad de abstracción capaz de representar cientos o miles de cosas sin andar apilando enormes cantidades de piedras, lo lograron los iraníes de Elam utilizando “calculus” (piedra pequeña), pequeños objetos de formas diferentes que simbolizaban distintas cantidades, de aquí el nombre de cálculo. Un animal, un palito. Diez animales, una bolita. Cien, un disco.
La transición hacia el número ocurrió alrededor del 3,200 a. C. cuando, cansados de guardar palitos, bolitas y discos, los sumerios dibujaron en el exterior de las bolsas rayas, puntos y aros representándolos. Así nacieron las cifras más antiguas de la humanidad.
Los sumerios, babilonios y los chinos, desarrollaron no sólo números, sino métodos aritméticos que han dejado huella hasta nuestros días. Los babilonios, por ejemplo, usaban un sistema de escritura llamado cuneiforme, representaban las unidades con cuñas y así simbolizaban los números del 1 al 9. Para escribir los números del 1 al 59 les eran suficientes dos símbolos una cuña vertical y otra horizontal.
Uno de los números más enigmáticos es Pi. La palabra Pi proviene de la letra griega π (pî), que corresponde a la letra "p" del alfabeto latino y a la palabra griega periphereia, que significa "periferia", así como de las primeras letras de la palabra griega perímetro.
Ya la Biblia menciona a Pi en 1 Reyes 7:23, con una aproximación a 3, “Hiram hizo luego un mar de metal fundido, de diez codos de borde a borde; era perfectamente redondo, de cinco codos de altura, y un hilo de treinta codos lo ceñía alrededor”.
El número Pi (π) se originó en la antigua Babilonia, alrededor del año 1900 a. C. En ese entonces, los expertos babilonios analizaron la relación entre los polígonos y los círculos. En tablillas de madera de Babilonia se calculó que la relación entre la circunferencia y el perímetro de un hexágono inscrito en ella era de 3.125. En el papiro de Rhind, alrededor de 1650 a.C., se calculó que el valor de Pi era de 3.1604.
El físico griego Arquímedes de Siracusa (¡Eureka!) en el siglo III a. C. calculó el valor de Pi con un error de solo el 0.024% y el 0.040% sobre el valor real, utilizó polígonos de 96 lados, inscritos y circunscritos alrededor de un círculo para aproximar el valor de Pi, el cual se obtiene al dividir el perímetro de cualquier círculo entre su diámetro, además, es un número irracional. Esto quiere decir que tiene una infinita cantidad de dígitos que se prolongan tras el punto. Por lo que, jamás se repite un mismo patrón.
Pi es un número irracional. No sigue ningún patrón y tiene un número infinito de cifras. Bastan 39 cifras decimales para calcular la longitud de una circunferencia capaz de abarcar todo el universo conocido, con un error más pequeño que el radio de un átomo de hidrógeno. Sin embargo, los científicos no se han conformado con averiguar 39 decimales de este enigmático número.
En 2014 se obtuvieron 12.1 billones de dígitos. Este cálculo fue realizado con una supercomputadora tras 94 días de trabajo. En 2019, ya se había logrado calcular 31.4 billones de dígitos de Pi. En 2021, un equipo de científicos suizos calculó una cifra similar, situando el total en 62.8 billones de decimales. En 2022 se ha vuelto a batir esa marca al conseguir 100 billones de dígitos. Es decir, en tan solo tres años Pi ha triplicado su extensión.
En 1988, el físico estadounidense Larry Shawn instauró el 14 de marzo para conmemorar el Día de Pi. Una fecha para celebrar la existencia de una constante matemática, que ha sido muy significativa a lo largo de la historia. La fecha escogida fue la más representativa del número Pi, mes 3, día 14; 3.14. Fue la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la que aprobó la creación de este día en el año 2009.
Es por ello que el Día de Pi se conmemora el día 14 del tercer mes, 3.14, a la 1:59 am o pm, es decir, 3.14159. Otro día seleccionado para Pi es: el 22 de julio, pues día 22, entre mes 7 es 3.142857143, que da una aproximación a Pi.
El número Pi, amable lector, es una de las constantes matemáticas por excelencia, relacionada con la física, las matemáticas y la ingeniería, además, el 14 de marzo, también es el cumpleaños del Premio Nobel de Física Albert Einstein, científico que a través de la “paradoja de la hoja de té” se llega al número Pi.
La magia de Pi es debida a que aparece en los lugares más insospechados que nos podamos imaginar.