La editorial escribe Jesús Olmos
No se preocupó la cercanía del dinero, de las conexiones y del encargado de la seguridad pública del país con el crimen organizado, pero ahora sí le preocupa que la Reforma Electoral deje en el desamparo a quienes han vivido a costillas de ser plurinominales.
De ese tamaño es el cinismo y tienen rostro, el de la diputada federal panista Margarita Zavala Gómez del Campo, quien como primera dama pudo vivir en primera persona la llamada guerra contra el narco, que no fue más que la puesta al servicio de un grupo criminal del aparato del estado para facilitar y allanar su camino (Cartel de Sinaloa), hasta convertir a su líder (Joaquín “El Chapo” Guzmán) en uno de los hombres más ricos del mundo y al país en un charco de sangre.
Es por ello, que ahora sus preocupaciones por la próxima Reforma Electoral, se vuelven el mejor reflejo de una personalidad de la política con una seria aversión por la realidad y un severo caso de ceguera, que no hace sino reflejar el momento y el lugar que ella, su esposo y su partido, desempeñan en la política nacional.
@Olmosarcos_