La editorial escribe Jesús Olmos
Enmarcando su primer año de Gobierno al frente del gobierno de los Estados Unidos, el republicano Donald Trump ha vuelto a exhibir el talante de su administración.
Berrinches, sobrerreacciones, atrocidades, persecuciones, bipolaridad, xenofobia, discriminación, creencia en mitos y tantos otros comportamientos que lo exhiben como un tipo de otra época.
El hombre que tiene los códigos de las armas nucleares, se comporta como un pequeño niño cuando no le compran el juguete que quiere y como en el caso del Nobel de la Paz, ha advertido que es un punto de quiebre para su país y para el mundo.
Trump, con una bipolaridad diplomática insostenible, que un día dice “beautiful” y al otro “horrible” sobre cualquier nación, ha puesto al mundo de cabeza bajo un solo argumento, su propia moral, y su pasado nos indica que esa nave está extraviada.
@Olmosarcos_