Reestructuran las acusaciones contra el líder venezolano
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha dado un vuelco en su ofensiva legal contra Nicolás Maduro al reconocer que el llamado “Cártel de los Soles”, no es un grupo real del narcotrafico sino a una cultura de “clientelismo vinculada al dinero de las drigas dentro del ejército y el Gobierno de Venezuela".
La fiscalía admitió que el nombre “Cártel de los Soles” no refiere a un cártel estructurado al estilo de las mafias tradicionales, aunque el Gobierno qué encabeza Donald Trump lo ha declarado una organización criminal terrorista.
Con ello, los fiscales han tenido que reestructurar sus argumentos y centrando el debate en la corrupción interna del aparato estatal venezolano en lugar de en una conspiración terrorista formal.
La investigación ha revelado que el concepto del “Cártel de los Soles” tiene un origen más periodístico que criminalístico, pues el término fue acuñado por la prensa venezolana en la década de 1990 para señalar a generales individuales que lucían soles en sus uniformes y participaban en actos de corrupción.
Al tratar esta frase como un cártel formal con mando único, el gobierno estadounidense basó parte de su presión diplomática en un fundamento que expertos en crimen organizado ahora califican como erróneo, lo que representa un golpe a la credibilidad de las pruebas presentadas inicialmente bajo la gestión de Marco Rubio en el Departamento de Estado.