Realizan la Gran Cadena por la Paz en Angelópolis
Vestidos de blanco, con veladoras encendidas, un gran grupo de poblanos se congregaron frente al bar Sala de Despecho, en la zona de Angelópolis, para exigir justicia por el homicidio de Joaquín Wirth, Emmanuel Esteban Campaña Sánchez y Giselle Ortíz Carreto, víctimas de la balacera ocurrida la madrugada del 14 de febrero.
La movilización, denominada “Gran Cadena por la Paz”, fue convocada por familiares, amigos y ciudadanos preocupados por la creciente inseguridad. Las luces de las veladoras iluminaron la Avenida Osa Mayor, a unos metros de la Estrella de Puebla, en un acto simbólico para honrar la memoria de los tres jóvenes profesionistas y exigir condiciones de seguridad para la juventud poblana.
Joaquín era arquitecto; Emmanuel, fisicoculturista; y Giselle, psicóloga. Los tres habían egresado de instituciones como la UDLAP, la Ibero Puebla y el IPETH. Perdieron la vida tras un ataque armado perpetrado por sujetos a bordo de motocicletas que dispararon en al menos 20 ocasiones con armas calibre 9 milímetros cuando se retiraban del lugar en una camioneta Mercedes-Benz.
“Tengo fe en que se va a hacer justicia”
En entrevista, el señor Esteban Campaña, padre de Emmanuel, aseguró que la Fiscalía General del Estado mantiene abiertas las investigaciones y que, aunque ya se han validado responsabilidades de los presuntos autores materiales detenidos, aún falta esclarecer quiénes fueron los autores intelectuales.
Señaló que tanto la Fiscalía como autoridades estatales han mantenido cercanía con las familias, especialmente el gobernador Alejandro Armenta, quien dijo, ha mostrado disposición y acompañamiento en el proceso.
Al ser cuestionado sobre la confianza en las autoridades, respondió con firmeza: “Quiero creer, tengo fe en que se va a hacer justicia”.
Con la voz entrecortada, expresó que el dolor por la pérdida de su hijo es tan profundo que no deja espacio para el odio.
“Es tan grande mi dolor que es imposible que emanen más sentimientos… Hoy lo que hay en mi pecho es un corazón roto, no tengo espacio ni siquiera para sentirme enojado”.
Un llamado por la seguridad de la juventud
La Gran Cadena por la Paz no solo fue un acto de duelo, sino también un llamado colectivo ante el temor que viven muchas familias poblanas. Padres y madres manifestaron su preocupación por la violencia que, consideran, limita la libertad de sus hijos para salir y convivir sin miedo.
“Toda la juventud debería tener derecho a salir a entretenerse, a bailar, a tomarse un refresco sin sentir esa sensación de peligro y que los padres no tengamos la angustia de por qué no llegó mi hijo”, expresó el señor Campaña.
Durante la manifestación, los asistentes formaron una cadena humana y levantaron sus veladoras como símbolo de esperanza. “Somos más los buenos, es más grande la luz y necesitamos unirnos en el bien común para nuestra juventud, los padres y nuestra sociedad”, fue uno de los mensajes que resonó entre los presentes.
La inseguridad, el fondo del reclamo
El ataque armado ocurrido en una de las zonas consideradas de mayor plusvalía en la capital poblana reavivó el debate sobre la seguridad pública en el estado. La exigencia principal de los manifestantes no se limitó al esclarecimiento del caso, sino a la implementación de estrategias efectivas que garanticen que hechos como este no se repitan.
La noche de veladoras dejó claro que, más allá del dolor individual, existe una preocupación social creciente por la violencia y la necesidad de recuperar la tranquilidad en espacios de convivencia.
Entre el silencio, las oraciones y las luces encendidas, Puebla volvió a alzar la voz: justicia para Joaquín, Emmanuel y Giselle, y paz para sus jóvenes.