El que se mueve no sale en la foto

El que se mueve no sale en la foto
Fernando Maldonado
Parabólica

Parabolica.MX escribe Fernando Maldonado 

¿Están todos los que son, son todos los que están?

Son preguntas recurrentes que la clase política, empresarial, la burocracia, periodistas y académicos se formulan mañana, tarde y noche, acerca de la conformación del equipo de funcionarios que serán integrados al gabinete del gobierno entrante.

Un día sí y otro también, la gran interrogante es cómo vendrá la alineación del primer equipo del gobernador electo, Alejandro Armenta, un conocedor profundo de usos y cortumbres en la esfera pública, constructor de acuerdos y pactos políticos y cumplimiento de la palabra.

Dos factores inciden para subir el nivel de tensión entre quienes tienen interés directo, indirecto, legítimo o por mero morbo por anticipar posibles nombres de mujeres y hombres que acompañarán al mandatario electo a partir del 14 de diciembre, como lo establece la norma.

A partir de este viernes serán nueve días hábiles antes de que llegue el fin del mes de julio, el plazo perentorio para que se anuncie la conformación del gabinete estatal según se dijo con anticipación, y al menos hasta el cierre de la entrega de esta columna, no existe anuncio para la postergación del anunció.

La otra variable tiene que ver con la culminación del equipo de la presidenta electa, Claudia Sheinbaum la mañana de este jueves 18 con la llegada de Claudia Curiel de Icaza a la Secretaría de Cultura; Marath Bolaños, a la Secretaría de Trabajo y Previsión Social; y Josefina Rodríguez Zamora, de cuna tlaxcalteca a la Secretaría de Turismo, una plaza que parecía estar destinada para la poblana Olivia Salomón Vibaldo.

Se trata del penúltimo paquete de anuncios que habían sido anticipados y con ello, el inicio de la cuenta regresiva en el cronómetro del gobernador electo en Puebla que ya había dicho, esperaría a que la presidenta hiciera la propio como un gesto de cortesía política que permitiría al poblano administrar mejor el tiempo para la última negociación.

Trayectorias, reputación y, sobre todo, pecados o muertos en el clóset son sometidos a escrutinio de un cerrado círculo en torno al gobernador para comenzar con el proceso de descarte, como sueles suceder en los días previos al anuncio esperado, para luego pasar a la etapa de la convocatoria individual.       

En el último tramo antes de llegado el día de los anuncios una constante ha sido notoria: el silencio conventual de quienes han sido considerados como probables integrantes del gabinete de Alejandro Armenta porque como dicta la máxima, en política del plato a la boca, se caen cargos y nombramientos.

Con mayor razón con un futuro gobernador que ha visto en primera línea varios procesos de renovación de los equipos de trabajo en la administración pública y que ubica a quienes con méritos o sin ellos, guardan para la esperanza de ser llamados en este último tramo del nuevo capítulo de la historia política de Puebla.     

La discreción es la divisa porque como lo dijo el viejo lobo que despachó hasta los últimos días en la vetusta CTM, Fidel Velázquez Sánchez: el que se mueve, no sale en la foto.

 

@FerMaldonadoMX