El trágico suceso ocurrió cuando los tres montañistas intentaban descender en rápel por el corredor de Gervasutti, una ruta conocida por su complejidad técnica
El macizo del Mont Blanc, conocido por su imponente belleza y desafío extremo, ha sido nuevamente escenario de una trágica pérdida. Dos jóvenes alpinistas vascos, de 26 y 27 años, fallecieron este miércoles mientras descendían del Mont Blanc du Tacul, una de las cimas más altas y peligrosas del macizo. El accidente, que ha conmocionado a la comunidad montañista y a sus localidades de origen, Lezo y Oiartzun, subraya los riesgos inherentes a la práctica del alpinismo en alta montaña.
El trágico suceso ocurrió alrededor de las 13:30 horas locales (14:30 GMT), cuando los tres montañistas intentaban descender en rápel por el corredor de Gervasutti, una ruta conocida por su complejidad técnica y su exposición a desprendimientos de rocas y hielo. Según informaciones proporcionadas por el Pelotón de Gendarmería de Alta Montaña (PGHM) de Chamonix, las víctimas intentaron asegurar un bloque de piedra con sus cuerdas, pero este cedió, precipitando a los dos alpinistas por una pendiente de 350 metros.
El tercer miembro de la cordada, también originario de Oiartzun, fue testigo del devastador accidente. Conmocionado y sin un teléfono móvil para solicitar ayuda, el sobreviviente descendió por la montaña hasta encontrar a otro alpinista, quien dio la voz de alarma.
Tras recibir la alerta, un helicóptero de rescate de la seguridad civil se desplazó inmediatamente al lugar del accidente. Lamentablemente, los rescatistas solo pudieron constatar la muerte de los jóvenes alpinistas, cuyos cuerpos fueron trasladados a Chamonix. El sobreviviente fue ingresado en un hospital de la región para recibir atención médica y psicológica. Mientras tanto, las autoridades locales han abierto una investigación para esclarecer las circunstancias exactas del accidente.