Jocelyn Wildenstein conocida como la “Mujer gato”, es una socialité de la ciudad de Nueva York, conocida por sus cirugías estéticas y las modificaciones corporales.
La adicción a la cirugía estética, también conocida como trastorno dismórfico corporal, es una condición en la que una persona desarrolla una obsesión compulsiva por mejorar su apariencia física a través de procedimientos quirúrgicos.
Quienes sufren de esta adicción no suelen estar satisfechos con los resultados, lo que los lleva a someterse a múltiples cirugías en busca de una perfección inalcanzable.
Esta adicción puede tener consecuencias graves, tanto físicas como emocionales. Desde complicaciones médicas derivadas de múltiples procedimientos hasta un impacto negativo en la salud mental, como la ansiedad, la depresión y la baja autoestima. Además, esta obsesión puede llevar a una desconexión de la realidad, donde la percepción del cuerpo se distorsiona.
El acceso a los procedimientos estéticos suele ser costoso, por lo que celebridades son quienes más se someten a este tipo de tratamientos en búsqueda de la perfección y la eterna juventud, y un ejemplo es Jocelyn Wildenstein conocida como la “Mujer gato”, una socialité de la ciudad de Nueva York, conocida por sus cirugías estéticas y las modificaciones corporales.