Martes, 06 Junio 2017 00:39

Lecciones del Edomex II: AMLO sin autocrítica

La elección del Edomex agota el discurso antisistema

La batalla por elegir al próximo presidente de México, ya está a la vuelta de la esquina y ya no pínta tan clara para Andrés Manuel López Obrador.

Morena tuvo un tropiezo mayúsculo al no consolidar su triunfo como 'única opción de izquierda real' en el país y si bien es cierto que el triunfalismo del PRD ante el tercer lugar dista mucho de ser una victoria real (Léase 'Lecciones del Edomex I: PRD, una comparsa' http://www.parabolica.mx/2017/columnas/mi-villano-favorito/item/2480-lecciones-del-edomex-i-prd-una-comparsa), el discurso de López Obrador ante un posible fraude electoral desalienta de nueva cuenta al electorado sin partido cansado de la diatriba que es cosa de cada proceso vivido por dirigente nacional de ese partido.

Dentro de este escenario, Obrador debe darse cuenta que ir solo no garantiza que la 'pureza' de la que se precia sostener en Morena, sea la mejor bandera para llegar al triunfo. Su casi imparable candidatura necesita de aliados, estructura y solidez que solo vendrán de su capacidad de negociar antes de hacer llamados urgentes con la cola entre las patas para partidos de la misma ala que el suyo.

AMLO deberá entender que el sectarismo está alejando a los indecisos mientras transcurren las horas entre la especulación de saltar al ring por el triunfo autoproclamado de Delfina o confirmar lo dicho por Yeidckol Polevnsky en torno a que habrá impugnaciones legales pero acatarán finalmente el resultado electoral.

La izquierda con justa razón ha levantado el cuestionamiento sobre la vialidad de abrir la baraja de opciones a más personajes que López Obrador, pensando en el escenario que se dibujó con Ebrard hace seis años y tocando a la puerta para una alianza. López Obrador se enfrenta a su Waterloo, finalmente ir descansar al rancho del que tanto se habla o culminar un periodo de 18 años para encabezar la transformación prometida del país.

El líder del partido emergente deberá mirar esta elección como un laboratorio de todos los escenarios que encontrará rumbo al 2018. Los señalamientos, la información, los hechos, los ataques, las relaciones con los exiliados de otros partidos, los coqueteos con liderazgos como el de Elba Esther Gordillo, la postulación de buenos candidatos y la alarma por la carencia de autocrítica repartiendo culpas por un resultado en el que tiene toda la responsabilidad.

Andrés Manuel también debería bajar el discurso de odio contra la prensa que puede tener una visión crítica hacia su persona pero que se necesita para ser contrapeso de él y quienes ostenten el poder. Esas peleas sin sentido lo llevan al acercamiento con Chávez, Maduro y Trump del que tanto escucharemos en los meses subsecuentes antes de la jornada electoral definitoria para su vida política en 2018.

Y si AMLO no hace caso al llamado de las urnas que no mostraron a un ganador definitivo en el Edomex, pese a que se consolide una y otra vez una Elección de Estado (de la que hablaremos en la próxima entrega) sus argumentos de la mafia del poder y la victimización de su partido lo volverán a dejar en ese espacio de la historia que ocupan los malos perdedores.

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Visto 168 veces Modificado por última vez en Martes, 06 Junio 2017 00:50