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Jueves, 12 Abril 2018 16:36

Sanción

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Por Edgardo Cabrera

Muy caro les costará a los comisionados David Cabrera Canales y José Francisco Morones su empecinamiento por tener el control del Instituto de Acceso a la Información Pública.

Nos enteramos que el Tribunal Superior de Justicia del Estado les propinará un segundo revés a este par de virreyes, y es que resulta que una vez que resuelvan el fondo del pleito legal le darán la razón a Marlene Alonso Meneses para que se mantenga como presidenta del organismo.

Pero no sólo lo anterior, la chicanada que emprendieron y mediante la cual incumplieron en tiempo el fallo del mismo poder judicial, mediante el cual se les ordenó la reinstalación de Alonso tras ser removida del cargo por Cabrera y Morones, derivará en una sanción que no es más que su destitución.

Por si fuera poco, los espectáculos que siguen montando en cada sesión han quedado documentados, evidenciando cada uno de los actos ilegales de los virreyes, los más graves, la usurpación de funciones, la violencia de género y el incumplimiento en tiempo de la reinstalación de la presidenta.

Ahora sólo resta esperar unas cuantas semanas para que el TSJE cierre este caso y veamos, ¡por fin!, la llegada de los suplentes de Cabrera y Morones para ponerse a trabajar.

La de Pilatos

A colación del caso, los diputados locales decidieron mantener en la congeladora un dictamen orientado a destrabar el pleito y en su caso aplicar sanciones.

El asunto es que la vía legislativa les tomaría más tiempo y sería más fácil de atacar por los virreyes, toda vez que el Congreso jamás les iba a dar la razón considerando que el nombramiento de Marlene como presidenta del instituto se deriva de un decreto emitido por la pasada legislatura.

Por ello han preferido lavarse las manos y que sea el poder judicial quien resuelva ya que, al final de cuentas, los rebeldes han privilegiado una actuación troglodita que los ha puesto en la antesala de ser sancionados por la vía jurídica.

Cacique     

El alcalde Miguel Muñoz Reyes pretende hacer de Contla un cacicazgo, resulta que ha ninguneado a los regidores que no se han alineado a sus caprichos.

En su loco afán por mantener el control, manipuló información para acusar a tres de ellos de “chantajearlo” con un incremento salarial.

La realidad es que el perredista se niega a rendir cuentas ante el cabildo y tapar graves anomalías detectadas en la ejecución de obras públicas.

Este viernes pretende convocar a un cabildo abierto y público para lo cual, trascendió, intenta meter a golpeadores y provocadores con el fin de “reventar” a los regidores que no se han alineado y lo cual podría derivar en un conflicto similar al de Ixtenco donde, por cierto, tiene metidas las manos, aunque eso será otra historia.

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