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Martes, 22 Mayo 2018 22:31

Meade no será presidente

  • twitter: @Olmosarcos_

Sin embargo, permanecerá la estela... Los Del Mazo, los Gamboa o los Beltrones, todos juntos negociando a oscuras del país

José Antonio Meade Kuribreña, por fortuna para México y los mexicanos, NO será presidente.

Tras el segundo Debate el candidato del Partido Revolucionario Institucional no solo salió de la contienda, se diluyó, encalló, ya no es nada.

Y afortunadamente, no solo es una concepción personal, lo dicen los números, las encuestas, lo dicen también los intentos de la prensa oficialista por construirle un forzado ascenso al segundo lugar no logrado.  

Su partido, al que negó de inicio y del que ya no se quita la chamarra, tampoco retendrá el poder presidencial y mucho menos el de las Cámaras. No estoy muy seguro si se inicie el camino al destierro del PRI o si aún podrá volver como lo hizo del 2000 al 2012, pero hay que decirlo, el voto duro, o se evapora en el mal humor social o ya fue comprado por la alternancia en varios estados, principalmente en los más poderosos electoralmente en el país. Los ‘operadores’ políticos, bien reconocidos como mapaches, ya se colaron en las listas de los otros partidos que recogieron desperdicio y medio, de la basura electoral. Su lealtad la compra el dinero, su maquinaria la envuelve el amor al poder.

La expresión, afortunadamente, tampoco es que venga del apoyo a la incongruencia lopezobradorista o el cinismo anayista frente a los electores, y tampoco viene de una idea intolerante de sacar al gobierno en turno cómo sea o cueste lo que cueste, la expresión de que afortunadamente no repetirán viene del profundo rechazo acrecentado de forma histórica por una administración plagada del uso de huecos y recovecos en la ley, de la simulación de la justicia vivida por los hostigados, perseguidos y señalados por el régimen autoritario.

Afortunadamente, Meade no va a ser presidente, espero que no mal entiendan que se trata de un deseo o una idea que se esté tratando de implantar en el colectivo social, el priista no será presidente, a pesar de que sus cercanos lo consideren una buena persona. No vivirá en Los Pinos porque está rodeado de lo peor que la clase política ha escupido en los últimos años. Dejó que Ochoa Reza le bendijera la campaña con su encendido discurso, solapó que Lozano Alarcón echara fuego a su estilo para polarizar aún más el terreno electoral, aceptó que Nuño Mayer lo representara abanderando miles de millones de presupuesto malgastado, abrazó que Romero Deschamps represente al sindicalismo charro, se hinco ante Peña Nieto y nunca vino el deslinde del gobierno de Odebrecht, las Estafas Maestras, la Casa Blanca, los gobernadores que inyectaron las campañas.

La buena noticia es que a Meade no le alcanzará para ser presidente de México, la mala es que aunque él se vaya, seguirán absorbiendo sin empacho los Del Mazo, los Gamboa o los Beltrones, los Duarte no devolverán lo robado, los años de periodismo libre no le serán devueltos a Aristegui y su equipo de investigadores, Virgilio no recibirá castigo por solapar a su jefe una mansión mal habida. No cesará su estructura, pero recibirán un pequeño merecido.

México quizá no ha tenido suficientes lecciones de historia, el país probablemente esté destinado a repetirla, mientras los otros capos de bandera blanca, continuarán negociando a oscuras el nuevo amanecer del país.

Encuesta de encuestas

Jesús Olmos Arcos