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Viernes, 02 Marzo 2018 00:00

Qué duros tiempos para hacer política

  • twitter: @Amarantalks

Van 20, hasta ahora...

No eran ni las 7 de la mañana cuando nos enteramos del asesinato del precandidato por Morena para la alcaldía de Santa Clara Ocoyucan, Puebla, muerto a balazos en su carro, en un tramo de carretera en el municipio de San Andrés Cholula.

Un reportaje del New York Times hace este siguiente recuento:

El viernes 9 de febrero, a dos días del final de la precampaña en el país, el líder estatal de un partido minoritario en el Estado de México, Vicente Onofre, fue baleado y resultó herido. Al día siguiente, el precandidato a una alcaldía en el estado de Puebla, Francisco Lenin Portal Sánchez, fue atacado a balazos también cuando iba a bordo de su vehículo. Portal Sánchez salió ileso. Pero otros no corrieron la misma suerte.

Una semana antes de estos ataques fue asesinado Francisco Rojas San Román, precandidato a la alcaldía de Cuautitlán Izcalli, un municipio del Estado de México. Y antes de él murió baleado en Oaxaca el exlíder municipal Teodoro Ortiz Barragán. Tan solo en enero fueron asesinados Jorge Montes González, líder municipal y regidor de Celaya; Santiago Cháidez Jiménez, exalcalde de un municipio en Durango; Juan Manuel Hernández Martínez, regidor del estado de Tamaulipas; Víctor Molina Dorantes, exalcalde de Veracruz, y Miguel Ángel Licona, antiguo presidente municipal de Hidalgo.

En total, desde que el periodo electoral empezó oficialmente a nivel federal el 8 de septiembre hasta el final de la precampaña el 11 de febrero —periodo durante el cual se registran los aspirantes y se definen los candidatos al interior de cada partido— fueron asesinados por lo menos diecinueve políticos locales entre alcaldes (electos o en funciones), exalcaldes o precandidatos a presidente municipal”.

Bueno, van 20 ahora.

Qué duros tiempos para hacer política, hablar de política, pensar en política. Cada vez que sacas tu INE de la cartera corres el riesgo de que algún opositor del partido por el que todavía ni votas, saque un arma y te vuele los sesos; o, con muy mala suerte y al mero estilo Tarantino, se meta a la fuerza por la ventanilla de tu automóvil, solo por ser un comunicador crítico del actuar de las autoridades, y te apuñalen 21 veces frente a tu nieto de 4 años y tu nuera embarazada, bajo la intensa luz del mediodía y a metros del palacio municipal, como triste, lamentable y dolorosamente le sucedió al periodista independiente Carlos Domínguez en Tamaulipas.

Qué injustos tiempos para hacer política. Más ahora porque necesitamos que los mexicanos valientes tomen el timón de este barco fragmentado que se hunde rápidamente en un océano de heces sin vislumbrar tierra firme en la proximidad, pero contrariamente se envalentonaron unos cuantos para arrebatarle la vida a sus contrincantes, críticos, opositores como si fuera parte del proceso, como si fuera legal o fuéramos a acostumbrarnos en algún momento.

Qué lamentables tiempos para hacer política, pero un poquito más para ser mexicano.

Para leer el reportaje completo de The New York Times: https://www.nytimes.com/es/2018/02/12/elecciones-mexico-asesinatos-violencia-alcaldes/