Siete semanas para París

Siete semanas para París
Antonio Abascal
El Blog de Puebla Deportes

El Blog de Puebla Deportes escribe Antonio Abascal

Siete semanas (cuarenta y nueve días) nos separan de la inauguración de París 2024, una edición muy esperada por la serie de promesas que han hecho los organizadores y por el peso de varios participantes. Realmente la justa deportiva arrancará días antes: El miércoles 24 de julio habrá futbol varonil con su primera jornada y el rugby siete, mientras que el jueves 25 tendremos handball femenino, futbol femenino, la segunda jornada del rugby siete y la ronda clasificatoria en las ramas varonil y femenil del tiro con arco; sin embargo, la ceremonia inaugural siempre tiene un peso especial para la ciudad sede y por ello la cuenta regresiva indica el 26 de julio como el día “D”.

Justamente ayer se conmemoraron ochenta años del desembarco de Normandía que significó el primer paso para la liberación de Francia de las manos nazis; la operación Overlord tuvo una duración de más de dos meses desde ese 6 de junio al 30 de agosto de 1944, pero fue uno de los capítulos claves en el desarrollo final de la guerra; ese 6 de junio ciento sesenta mil soldados de Reino Unido, Estados Unidos y Canadá desembarcaron en las cinco playas de Normandía en una operación riesgosa y que costó muchas vidas. La decisión de llegar por el Canal de la Mancha se tomó en la Conferencia Trident de mayo de 1943 cuando se analizó la situación para un desembarco: Bretaña y Cotentin son penínsulas por lo que a los alemanes les hubiera sido relativamente fácil dificultar el avance de los aliados por la estrechez de los istmos; Calais es el punto más cercano de la Europa continental a Gran Bretaña, pero el ejército alemán lo consideraba el punto más probable para un desembarco por lo que la zona estaba fortificada, además de que la presencia de ríos y canales dificultaba una operación anfibia, mientras que Normandía permitía amenazar de forma simultánea al puerto de Cherburgo y otros más occidentales, que a su vez, facilitaban el avance terrestre hacia París; el inconveniente más grave de la zona, la ausencia de instalaciones portuarias, se superó con la construcción de numerosos puertos artificiales.

Normandía consta de cinco playas por lo que cada una de ellas fue bautizada con un nombre clave: Utah y Omaha correspondían a Estados Unidos, Sword y Gold a los británicos y Juno a Canadá. Alemania confiaba en el llamado “Muro Atlántico” que estaba a cargo del reputado mariscal Erwin Rommel, y aunque el día del desembarco, los aliados “sólo” pudieron ganar una cabeza de playa, la persistencia rindió grandes frutos: Cherburgo cayó el 26 de junio, Caen el 21 de julio. El contraataque alemán del ocho de agosto falló y cerca de cincuenta mil soldados quedaron atrapados en Falaise, a partir de ese momento los aliados decidieron dar pie a la Operación Dragoon que significó la liberación de París el 25 de agosto.

Pese a la importancia simbólica del 6 de junio de 1944 conviene destacar que a partir de ese momento y hasta agosto los combates fueron encarnizados, las bajas aliadas el día “D” fueron cerca de diez mil, con 4414 muertes confirmadas; por su parte los alemanes sufrieron mil bajas, los planes aliados contaban con capturar las localidades de Carentan, Saint Lo, Caen y Bayeux, así como la conexión de todas las playas por una línea de frente que se adentrara entre diez y dieciséis kilómetros, pero ninguna de esas metas se alcanzó; las cinco cabezas de playa no estuvieron conectadas hasta el 12 de junio, Caen considerada un objetivo vital no fue capturada en su totalidad hasta el 21 de julio.

El costo fue muy alto para los dos bandos ya que, desde el 6 de junio hasta finales de agosto, los estadounidenses sufrieron 124,394 bajas, de los cuales 20,668 fallecieron, las bajas del Primer Ejército canadiense y del Segundo británico fueron 83,045: 15,995 fallecidos, 57,996 heridos y 9054 desaparecidos. Las fuerzas armadas alemanas desplegadas en Francia informaron de 158,930 bajas entre el día “D” y el 14 de agosto, tan solo en la bolsa de Falaise, la Wehrmacht perdió unos cincuenta mil hombres, de ellos diez mil muertos y cuarenta mil capturados.

Ayer el gobierno francés rindió tributo a los caídos en una ceremonia conmemorativa donde estuvo presente el Presidente Emmanuel Macron quien habló de los principios de libertad que defendieron los aliados, el acto ofreció una versión del “Himno a la alegría” con un coro infantil y una versión a capella de “La Marsellesa”, el bello himno francés, fue escrito en 1792 por Rouget de Lisle, prohibido durante el Imperio y la Restauración, volvió a ser prohibido durante la ocupación alemana de 1940 a 1945, fue en esos tiempos un símbolo de resistencia a la ocupación y al régimen colaboracionista de Vichy. El peso de “La Marsellesa” durante esa época quedó magistralmente plasmado en la célebre película “Casablanca”, considerada como una de las mejores, en 1942.

La película, dirigida por Michael Curtiz, cuenta con las actuaciones de Humprey Bogart en el papel de Rick Blaine, Ingrid Bergamn como Ilsa Lund y Paul Henreid quien encarna al marido de Lund, uno de los líderes de la resistencia; al llegar a Casablanca todo es materia de desconfianza y espionaje, Blaine tiene un café donde gran parte de la sociedad se da cita y muchas veces comparten espacio franceses, alemanes y algunos estadounidenses; en uno de esos momentos, los alemanes cantan coplas de su país y los franceses contestan cantando “La Marsellesa” como símbolo de libertad https://www.youtube.com/watch?v=cOeFhSzoTuc. Ganó el Oscar a mejor película, pero las actuaciones de Bogart, Bergman y Henreid se siguen recordando, al igual que el guion y la música que corrió a cargo de Max Steiner quien sumó la canción As Time Goes By de Herman Hupfeld que se había utilizado en la obra de teatro en la que se basó la película; la intención de Steiner era cambiarla por una obra suya pero cuando propuso esta modificación se encontró con que Ingrid Bergman ya se había cortado el cabello para su siguiente proyecto cinematográfico Por quién doblan las campanas, basada en la obra de Ernest Hemingway. Una vez que la película se estrenó, la canción estuvo 21 semanas en la lista de popularidad.

Así con el recuerdo de Normandía y “La Marsellesa”, Francia sigue recortando la cuenta regresiva para sus juegos olímpicos, los primeros en cien años, la antorcha dejará hoy territorio francés para zarpar nuevamente al mar donde visitará los llamados territorios de ultramar: El sábado y el domingo estará en la Guyana Francesa, 10 y 11 de junio en Nueva Caledonia (lugar donde hay una situación de molestia social y reclamos al gobierno francés), el mismo 11 y 12 de junio estará en la isla, La Reunión, 12 y 13 de junio llegará a la Polinesia Francesa, que además será la sede del surf en los Juegos Olímpicos, 14 y 15 de junio será el turno para la isla Guadalupe y 16 y 17 de junio en Martinica, para regresar a Francia 17 y 18 de junio a través de los Alpes Marítimos y encarar así la última parte del recorrido con un mes visitando puntos turísticos de Francia para llegar días antes de la inauguración a la capital donde también tendrá algunas etapas.

Una vez que los Juegos Olímpicos arranquen hay una prueba del atletismo que une a los tres países que participaron en el desembarco de Normandía y para la nación liberada. Los 200 metros planos del atletismo, una competencia que forma parte del programa olímpico desde París 1900 para los varones y desde Londres 48 para las damas con el triunfo de la neerlandesa Fanny Blankers Koen, primera mujer madre en ser medallista olímpica. En lo que respecta a los varones, el primer campeón olímpico fue el estadounidense John Tewksbury en tierras galas con un tiempo de veintidós segundos y dos décimas, Archie Hahn también del país de las barras y las estrellas ganó la medalla de oro en San Luis 1904, pero el primer monarca olímpico de la distancia de un país distinto fue Robert Kerr de Canadá en Londres 1908. Tras tres triunfos consecutivos para Estados Unidos, otro canadiense, Percy Williams, obtuvo la victoria en Ámsterdam 1928.

Cabe resaltar que en París 1924, en el Estadio Yves du Manoir de Colombes (que cien años después será escenario del hockey sobre pasto) el ganador fue el estadounidense Jackson Scholz con 21.6 segundos, superando a los favoritos Charles Paddock de su propio país y sobre todo al británico Eric Lidell quien parecía el número uno en la distancia; Lidell había causado controversia al negarse a correr los 100 metros planos ya que se realizarían en domingo, “día del señor”. Un fiel creyente sintió que falló en su prueba, pero se levantó para ganar los 400 metros planos ante la sorpresa de propios y extraños. Parte de su historia se cuenta en la película “Carros de Fuego”.

Pese a que verdaderos nombres ilustres han ganado los 200 metros planos como Jesse Owens en Berlín 36, el italiano Pietro Mennea en Moscú 80, Carl Lewis en Los Ángeles 84 o Michael Johnson en Atlanta 96, sólo uno ha podido refrendar la medalla de oro, y de hecho, consiguió un tricampeonato de Beijing 2008 a Río 2016: El jamaiquino Usain Bolt, quien además impuso la marca olímpica vigente desde Beijing con 19.30; Bolt ganó en Londres 2012 con 19.32 y todavía se impuso en tierras brasileñas con 19.78. El sucesor del gran jamaiquino en Tokio 2020 fue el canadiense André de Grasse con 19. seguido por dos estadounidenses incluyendo a Noah Lyles quien ahora parece el gran favorito para recuperar un oro que Estados Unidos no suma desde Atenas 2004 con Shawn Crawford.

Los 200 metros planos en la rama femenil han visto triunfar a atletas de Estados Unidos, Australia, Alemania Democrática, Polonia, Bahamas, Jamaica y Francia. Marie José Perec ganó en Atlanta 96 cuando logró el doblete ya que también se coronó en los 400 metros. En la historia de la prueba sólo dos mujeres han podido refrendar la medalla de oro y ambas son jamaiquinas: Verónica Campbell en Atenas 2004 y Beijing 2008, en ambas ocasiones superando a la estadounidense Allyson Félix, mientras que en Río 2016 y Tokio 2020 la victoria fue para Elaine Thompson Hera, superando a la neerlandesa Dafne Schipers en la justa celebrada en Sudamérica y a la oriunda de Namibia, Christine Mboma, hace tres años en la capital de Japón.

Siete semanas nos separan de París 2024, siete semanas nos separan para vivir las emociones que los mejores atletas del mundo son capaces de brindar; siete semanas para que Francia cumpla su sueño de albergar unos Juegos cuando se cumplen cien años de una edición que marcó al movimiento olímpico y al deporte en general, pero ayer, la misma Francia nos dio una probadita del mensaje de su fiesta: Libertad y contra la tiranía, palabas claves en “La Marsellesa”, su bello himno.

 

@abascal2