En Paris, triunfa la banda El Recodo

En Paris, triunfa la banda El Recodo
Parabólica.Mx
Cartas desde París

Cartas desde París escribe Rosa María Lechuga 

Son las 9 horas con 15 minutos de la noche, la madre de todas las bandas, El Recodo de Don Cruz Lizárraga se prepara para salir al escenario en La Palmaire en tierras parisinas.

Una comunidad franco-mexicana y de América Latina con sombrero en manos y botas Caborca, ambientada y ya lista para corear “Vas a llorar por mí” esperaban a la banda sinaloense.

La noche se convirtió en el nicho de los “enamorados” tal 14 de febrero por adelantado.

Los abrazos y los besos eran la decoración en movimiento en esta noche invernal al ritmo de “Te presumo”.

Te presumo

Porque la verdad pareces muñequita

Andes como andes nada te lo quita

Y me siento

Poderoso como ningún otro humano

Cada vez que yo te tomo de la mano

No importó que fuera en un miércoles, muchos menos la temperatura para calentar aún más el ambiente con “La Culebra” cuando cientos de cuerpos exaltados al ritmo de banda, bailaron sin parar la ya tradicional canción.

Vamos pues, ni los puestos vacíos de comida con tamales, con tacos de carne asada o al pastor, enfriaron la noche.

Triste recuerdo calentó gargantas, abrazos, aplausos y reencuentros mágicos.

Con cerveza o tequila en mano, los “enamorados” disfrutaron todas y cada una de las canciones de la banda sinaloense, dantescamente aplaudida entre risas y coreada al momento de cantar “Que te ruegue quien te quiera”.

Sin perder energía, la Banda El Recodo dentro de su tour en Europa, en su visita a París no dejó de convivir antes y después del concierto con sus fans de este lado del charco.

No es la primera vez que la Banda de Don Cruz Lizárraga ha visitado Paris. Por allá de 1995 se grabó incluso el disco “En vivo desde Paris, Francia” con el célebre Julio Preciado.

Ya es media noche.

Pero no acaba la fiesta. La Banda El Recodo agradece una y otra vez esa energía manifestada durante toda la noche, ante un público que vitoreo, bailó y les aplaudió durante casi dos horas.

Otra, otra, gritaba gente con banderas de Guatemala, El Salvador, Colombia y por supuesto, México.

Se ha terminado el concierto pero no la fiesta.

Hiane” está lista con su mandil con la foto de la madre de todas las bandas, con su caldo de camarón estilo Sinaloa, taquitos dorados ensalzados, guacamole, tacos de carne asada para agasajar a los invitados estelares de la noche después del concierto.

Otra fiesta comienza con cervecitas XX lager en mano, algún mezcal, pero sobre todo, con la buena vibra de la comunidad mexicana radicada en París.

En el escenario, la música continúa con algunas parejas de enamorados al ritmo de La Diosa de la Cumbia “Escándalo”.

La noche apenas empieza y eso, que es miércoles.