Un largo conflicto

Un largo conflicto
Antonio Abascal
El Blog de Puebla Deportes

El Blog de Puebla Deportes escribe Antonio Abascal

El viernes se realizó el sorteo de los equipos clasificados al mundial del próximo año en Norteamérica, el más grande de la historia por los equipos participantes y por tener a tres coanfitriones, pero no todo fue fiesta. Cuarenta y dos de las 48 selecciones que jugarán el mundial formaron parte de este sorteo, pero una de ellas, Irán, sólo tuvo como representantes a su técnico, Amir Ghalenoi y a su jefe de relaciones internacionales, Omid Jamali, en el Centro de Convenciones de Washington, toda vez que las relaciones diplomáticas son inexistentes y además hay acusaciones mutuas como un estado terrorista por parte de Estados Unidos al régimen de Teherán, mientras que en contraparte los iraníes consideran a la Unión Americana como una potencia que quiere aumentar su injerencia en Oriente Medio. Los problemas radican desde el triunfo de la revolución islámica en Irán que acabó con algunos años donde Irán se convirtió en el socio principal de los estadounidenses en la región.

Fueron años del sha Reza Pahlavi conocido por su idea de la “gran civilización” que significó la modernización industrial y militar, así como las reformas económicas y sociales que significaron el derecho al voto para las mujeres que vivían con mayores libertades ya que no tenían que cumplir con el código de vestimenta debido a que era un país liberal, sin segregación de género. Las reformas culminaron en décadas de crecimiento económico sostenido que convertirían a Irán en una de las economías de más rápido desarrollo. Durante sus 37 años de gobierno, Irán gastó miles de millones de dólares en industria, educación, salud y gasto militar. El ingreso nacional iraní aumentó 423 veces y el país experimentó un aumento sin precedentes en el ingreso per cápita, que alcanzó el nivel más alto de cualquier momento en la historia de Irán, y altos niveles de urbanización. En 1977, el enfoque del sha en el gasto de defensa para poner fin a la intervención de las potencias extranjeras en el país había culminado con la posición del ejército iraní como la quinta fuerza armada más fuerte del mundo, incluyendo el inicio del programa nuclear del país, mientras que en el rubro político se distinguió por ser un régimen restrictivo con la oposición.

El llamado “viernes negro” (8 de septiembre de 1978) hace referencia a los disparos realizados por el ejército iraní contra los manifestantes concentrados en la plaza de Yalé; opositores al régimen y periodistas occidentales afirmaron que el ejército iraní masacró a los manifestantes provocando entre 88 y varios cientos de muertos. Las acciones violentas del gobierno causaron un gran descontento entre el pueblo iraní, al igual que en los aliados del Sha en el extranjero. Las protestas continuaron durante otros cuatro meses. Una huelga general paralizó en octubre las refinerías de petróleo de Abadán, esenciales para la supervivencia de la administración, sellando así el final del Sha, que abandonó Irán unos meses después debido al triunfo de la Revolución Islámica que había sido apoyada por grupos no religiosos que aspiraban a una democracia verdadera, en varias de las marchas las mujeres habían participado.

Con el triunfo de la revolución islámica Ruhollah Jomeini regresó al país tras haber vivido en el exilio en Francia, siempre dejó en claro que el gobierno debería estar tutelado por un jurista islámico, es decir, una autoridad clerical para estructurar un gobierno teocrático, para él la democracia era equivalente a la prostitución. Jomeini había declarado que Estados Unidos era el “gran satán” por lo que justamente desde 1979 se dieron conflictos entre ambas naciones: El 4 de noviembre de ese año, estudiantes iraníes tomaron como rehenes a 66 diplomáticos estadounidenses, otros seis escaparon y se refugiaron en la embajada de Canadá que aguantó la presión y su salida se realizó tras una operación de la CIA en la que simuló estar realizando un scouting para la grabación de una película, la operación estuvo a cargo del agente, Tony Méndez. Muchos años más tarde, la historia sirvió para la realización del largometraje “Argo” que dirigió Ben Affleck y que ganó tres premios Oscar: Mejor película, mejor guion adaptado y mejor montaje.

El resto de los rehenes tuvieron que soportar 444 días, de ese 4 de noviembre de 1979 al 20 de enero de 1981; la crisis fue un duro golpe para la administración del Presidente emanado del partido demócrata, Jimmy Carter ya que Estados Unidos siempre responsabilizó como autor intelectual a Jomeini, pero la tardanza en la liberación fue uno de los motivos del naufragio electoral que llevó al republicano Ronald Reagan a la presidencia del país de las barras y las estrellas ya que hubo una operación de rescate fallida llamada “Guerra de Águila” comandada por el coronel Charles Alvin Beckwith, por ello Carter rompió relaciones con Irán y declaró un embargo comercial.

1980 significó la llegada a la Casa Blanca de Reagan, mientras que inició la guerra Irán- Irak en la que Estados Unidos apoyó a los iraquíes. Los años posteriores significaron la continuidad del conflicto hasta que estalló el escándalo “Irán- Contras”, entre 1985 y 1986 altos cargos estadounidenses vendieron armas a Irán por 47 millones de dólares, dinero que se usó para impulsar a los llamados contras que peleaban contra el gobierno sandinista en Nicaragua, pero los contras incluso estaban ligados al narcotráfico. Fue un proceso en el que las armas vendidas a Irán se enviaron a los grupos opositores a Jomeini, una idea de la que estuvo enterada Israel y estuvo de acuerdo lo que acabó de decantar al propio Reagan; cuando el escándalo estalló se creó la Comisión Tower, por el nombre de su Presidente, John Tower, dicha comisión determinó que Reagan no tenía conocimiento detallado de la operación, aunque fue crítica con el mandatario por no controlar a sus subordinados; el 4 de marzo de 1987 Reagan se dirigió a la nación, en un  momento en que su popularidad había bajado del 67% de aprobación al 46%, números que logró levantar en 1989, alcanzando el 64%.

Para 1988, un autor británico llamado Salman Rushdie publicó una novela llamada “Los Versos Satánicos” que se sumó a otras ya publicadas, trabajo que significó ganar el Premio Nobel de Literatura, pero la novela causó un gran revuelo cultural y político ya que su intención era  cuestionar parámetros que se creen fijos e invariables, como las nociones del bien y el mal. La novela habla de una religión de la “Sumisión” con su profeta Muhammad, el arcángel Gibreel y otras similitudes con la historia del islam. Estos paralelismos se asumieron como blasfemia contra el islam y Mahoma, lo cual trajo consecuencias sobre la obra y su autor ya que Jomeini lanzó un edicto religioso, fatwa, donde lo condenaba a muerte, llamado que continúa vigente. El edicto acusaba al libro de "blasfemo contra el Islam", así como del pecado de "apostasía", el abandono de la fe islámica que, según las tradiciones del profeta, debe castigarse con la muerte. La acusación de apostasía se debía a que Rushdie, a través de la novela, afirmaba no creer ya en el islam. Jomeini hizo un llamamiento a la ejecución del escritor y a la de aquellos editores que publicaran el libro conociendo sus contenidos. A pesar de que Irán ya no busca la ejecución de la fatwa, esta solo podría haber sido revocada por la persona que la emitió, Jomeini, fallecido el 30 de junio de 1989. Por ello, aún hoy en día algunos grupos fundamentalistas consideran que sigue siendo válida independientemente de la postura del gobierno iraní.

Ya bajo la administración de George Bush padre en 1992 se indultó a seis cargos encarcelados acusados de haber mentido al Congreso durante la investigación del caso Irán-Contras. Las relaciones parecieron mejorar y gozaron de un deshielo en 1998 cuando Mohammad Jotani fue el líder iraní; justamente fue en ese momento que un sorteo mundialista de FIFA designó a Estados Unidos e Irán como parte del mismo grupo en Francia 98, ambas selecciones compartían sector con Alemania y Yugoslavia. El duelo se celebró en Lyon el 21 de junio de 1998, las escuadras llevaron flores que entregaron a sus rivales y se tomaron una fotografía general todos juntos, ya en la actividad los asiáticos sorprendieron al ganar 2-1 en lo que fue la primera victoria iraní en mundiales, ya que previamente sólo había estado en Argentina 78 y en el primer partido del mundial galo había caído 1-0 con Yugoslavia. Los goles fueron obra de Hamid Reza Estili al 40 y de Mehdi Mahdavikia al 84 que significó una gran algarabía, a pesar de que Brian McBride al 87 puso algo de nervios a la recta final del partido; ninguno superó la primera ronda, aunque Estados Unidos acabó en el último lugar del certamen y cerró con mucha molestia por parte de los jugadores hacia el técnico Steve Sampson al que acusaron de no haber sido claro en el manejo.

Ese deshielo duró poco tiempo porque luego del ataque a las Torres Gemelas en septiembre de 2001, el Presidente George W. Bush en un mensaje a la nación en 2002 citó a Irán como parte del “eje del mal” que apoyaba a los grupos terroristas. Hace tres años otro sorteo quiso reunir a las selecciones de Irán y Estados Unidos en Qatar. El juego quedó pactado como el último del Grupo B con ambos equipos con opciones de clasificación a octavos de final como segundo lugar de grupo tras Inglaterra ya que Estados Unidos había empatado con Gales y los ingleses, mientras que los persas pese a ser goleados por los ingleses, luego le habían ganado 2-0 a los galeses; en esta ocasión no hubo flores o fotografía de unión, pero un gol de Christian Pulisic al minuto 38 le dio la victoria a los estadunidenses que así se metieron a la segunda ronda y dejaron fuera a Irán, evitando la primera clasificación de los asiáticos a octavos de final de un mundial.

La situación política no ha mejorado entre ambos países, de hecho, con la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos, la tensión ha aumentado, incluso en junio Estados Unidos atacó a las instalaciones nucleares de Irán. “Nuestro objetivo era destruir la capacidad de enriquecimiento nuclear de Irán y frenar la amenaza nuclear que representaba el principal Estado patrocinador del terrorismo a nivel mundial", al calificar como un éxito la operación ya que “las instalaciones de enriquecimiento nuclear de Irán han sido total y completamente destruidas”, para cerrar con una advertencia para el país de Oriente Medio: “Habrá paz o tragedia para Irán, una tragedia más grande que la que hemos visto los últimos ocho días”. Así en este marco, una reducida representación iraní llegó a Washington para conocer en qué grupo jugará en el mundial más grande de la historia, dos iraníes llegaron a la capital de Washington para preparar una expedición deportiva a un país con el que han estado enemistados por 46 años.

 

@abascal2