Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado
A las 14:40 de este 24 de diciembre se habrán cumplido siete años exactos de la fatídica caída del helicóptero Agusta en el que viajaban el senador de la República Rafael Moreno Valle y su esposa, Martha Erika Alonso declarada ganadora diez días previos por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, luego de una muy cuestionada elección.
El episodio de hace siete años no era sino la continuidad de una larga y trágica historia en Puebla, que acaso comenzó con el escándalo político internacional con la aprehensión de Lydia Cacho Ribeiro en 2005, a petición de un muy cuestionable personaje que caminó por la fina línea de la empresa y la política, Camel Nacif.
Ejemplo de los favores que recibió el personaje están la presencia del ex presidente Vicente Fox en el año 2001 para inaugurar una de sus plantas de producción de mezclilla en la comunidad de Villa Alta, Tlaxcala, en la zona limítrofe con San Martín Texmelucan en Puebla.
Hay una línea de tiempo desde ese 2005 cuando la Procuraduría General de Justicia aprehendió en Quintana Roo a la autora del libro “Los demonios del edén” y este 24 de diciembre -dos décadas-, que pasa irremediablemente por los sucesos de hace siete años de los que aún hay reacciones.
La declaración de culpabilidad por el delito de femicicidio en el caso de la activista Cecilia Monzón de parte de Javier López Zavala refleja de una manera fiel la gran tragedia poblana porque se trata de un fallo judicial en contra de un hombre que acumuló un enorme poder merced de la crisis política que vivió Puebla tras el escándalo que puso al borde de la ingobernabilidad a todo el territorio.
El gobernador de entonces, que aún paga los desaciertos de un mal manejo de esa crisis política y judicial, depositó en quien ahora carga con la culpa de feminicida -sus abogados deben trabajar en los recursos para revertir ese fallo- el manejo de casi todo el aparato y las decisiones que había de tomar en un territorio con la complejidad poblana.
Fue candidato a gobernador pese a la oposición de las diferentes corrientes políticas que gravitaron en torno a Mario Marín y, aún ahora, 15 años después de la elección de aquel 2010, existen fuertes suposiciones de la existencia de un acuerdo político de alto nivel para hacerlo perder frente a quien luego convertiría su mandato en una plataforma para aspirar a la candidatura panista a la presidencia de la República: Moreno Valle, el hombre muerto el 24 de diciembre de hace siete años.
Nada de estos episodios tendrían sentido sin la detención de una mujer que saltó de la esfera local en el Caribe Mexicano al plano nacional si el régimen priista de Marín en Puebla hubiera resistido a las presiones políticas para traerla a Puebla para enfrentar un proceso judicial del que nada se ha resuelto.
Improbable sería dibujar un panorama si López Zavala hubiera vencido en la elección de 2010. Extender el dominio político de aquel priismo un sexenio mas habría permitido evitar el paso del megalómano Moreno Valle en el poder y saltar de tajo al dominio electoral de Morena con un Luis Miguel Barbosa -fallecido el 13 de diciembre de 2022- hasta encontrar al gobernador Alejandro Armenta en el sitio en el que se encuentra, pero no es posible, salvo por el recurso de la imaginación.
Es posible en cambio, trazar esa línea de tiempo imaginaria desde el 2005, luego del 2010 y, de ahí, al 2018 que es dable suponer, 2025 como el año del término de esa prolongada tragedia política que enlutó, frustró y crispó a la sociedad. Que así sea, pues.
@FerMaldonadoMX