Parabolica.MX escribe Fernando Maldonado
El 24 de diciembre pasado fue ocasión para traer a la memoria el deceso de Martha Erika Alonso Hidalgo, la panista que de acuerdo con el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación obtuvo el triunfo en la elección por la gubernatura de 2018 y su esposo, jefe de un grupo político en ese partido, Rafael Moreno Valle Rosas, aspirante a la candidatura presidencial.
La poderosa pareja falleció junto a la tripulación tras la caída de un helicóptero Agusta que volaba de Puebla a la Ciudad de México para un compromiso familiar antes de retonar a Puebla para cumplir con la agenda de actividades prevista para un día después, el 25 de diciembre.
Ha sido la fecha que desde cada posición política recuerda un momento trágico para el estado y para la clase política el país en su conjunto. Quienes mantienen la sobriedad en un momento preciso en la historia son contados y los que encuentran virtudes políticas en Moreno Valle, sobran por el oportunismo habitual en la raza humana.
Destaca uno de esos perfiles que se ha beneficiado de una y otra trinchera política que de a poco, ocupa un diminuto lugar en la historia. Convenenciero y acomodaticio, es un paria de la política por el que nadie está dispuesto a ofrecer crédito. Los ilusos de ayer no dan crédito mas en el presente…Hasta ahora.
Se trata de Fernando Manzanilla Prieto, miembro conspicuo de la burbuja con la que Moreno Valle llegó al poder Ejecutivo en Puebla en el proceso electoral de 2010, luego de vencer en las urnas a un feminicida como Javier López Zavala, candidato del PRI a gobernador.
Sin Manzanilla Prieto en ese círculo no se podría entender la política de acoso, censura y represión que el totalitario Moreno Valle emprendió cuando nació su gestión con la llegada del 2011… Hasta que se le negó la candidatura a la presidencia municipal que, en cambio, se le concedió a Antonio Gali Fayad, para luego encumbrarlo como el sucesor.
Desde la oscuridad, despechado, Fernando Manzanilla que por esas épocas era además cuñado del gobernador Moreno Valle, fue buscando acomodo hasta encontrarlo en el movimiento que encabezó Andrés Manuel López Obrador, de la mano de un aliado confesional, el Partido Encuentro Social.
Echado del grupo lopezobradorista, pasados siete años de la muerte de su ex cuñado y su esposa, encontró Manzanilla “probable” que el desplome del helicóptero en que viajaban "No fue un mero accidente”, como lo planteó en la efeméride Javier Lozano Alarcón, un personaje de la picaresca que sirvió a los interese del calderonato y defendió en público al policía que se coludió con el narco, Genaro García Luna.
No se trata de una ocurrencia surgida del imaginario de quien sirvió a las causas de Morena en 2017, sino la convicción de una exigua y rancia corriente política que veía en Moreno Valle el salvador que llevaría a México a la modernidad, lejos del comunismo amenazante de la propuesta electoral de la izquierda mexicana.
Manzanilla Prieto que ya había exhibido la miseria política cuando abandonó a su parentela política, no hizo sino reiterar en la Noche Buena de este 2025 la razón por la que cada vez es menos confiable para cualquier aventura del futuro. No obstante es sabido que en la arena pública todo es posible, inclusive la reinvención de los convenencieros.
@FerMaldonadoMX