La editorial escribe Jesús Olmos
Cuesta mucho trabajo separarse de las definiciones que uno y otro bando hacen de los hechos cotidianos en el país, sobre todo, cuando encarnan una profunda razón.
Y es que el día de ayer, como si de dos cuerpos emplayados se tratase, la alcaldesa opositora Alessandra Rojo de la Vega, salió en sus redes sociales a presumir que tiene en calidad de secuestradas las dos estatuas dedicadas a los jefes de la Revolución cubana, Fidel Castro y Ernesto “Che Guevara”.
Y lo hizo sin notar siquiera que su modus operandi es quizás el mismo que ocupa el crimen organizado cuando quiere mandar un mensaje en alguna de las zonas del país donde tanto se ha dedicado a reprochar la “normalización” de la violencia.
Lo de Alessandra roza en el absurdo, muchas redes sociales y muchas quejas en las calles sobre su Gobierno. Pareciera que es más importante “influir” y “generar la percepción de” que realment hacer las cosas. Ese es otro modus operandi.
@Olmosarcos_