Mantiene Doña Claudia viva la tradición de los nacimientos en Amozoc de Mota

Mantiene Doña Claudia viva la tradición de los nacimientos en Amozoc de Mota
Guadalupe Guarneros
Artesanías Amozoc Fiestas decembrinas

Manos con 30 años de expriencia que heredan un pedacito de la Navidad  

Familias originarias del municipio de Amozoc de Mota, Puebla, han hecho del juguete navideño una forma de vida. La elaboración artesanal de nacimientos, que cada diciembre adorna cientos de hogares poblanos y de otros estados del país, no sólo representa una tradición profundamente arraigada, sino también una fuente de sustento para decenas de familias.

Uno de estos casos es el de Doña Claudia Montes Sánchez, artesana originaria del municipio, quien desde hace más de 30 años se dedica a la elaboración de figuras para el nacimiento. Su taller, como muchos otros en Amozoc, ha sido un espacio de aprendizaje familiar donde el oficio se transmite de generación en generación.

“También mis hijos ya aprendieron a trabajar esto… si algún día me voy, van a quedar ellos”, comparte Doña Claudia, al referirse a la continuidad de un legado que ha pasado de padres a hijos y que hoy busca mantenerse vivo frente a los cambios del tiempo.

Del barro a nuevos materiales

Tradicionalmente, los nacimientos se elaboraban a base de barro, una técnica que exigía mayor esfuerzo y tiempo. Sin embargo, con el paso de los años y la llegada de nuevos materiales como el yeso, resinas y otros compuestos, el proceso de elaboración se ha ido transformando, permitiendo mejorar la producción sin perder el sentido artesanal.

“Para nosotros trabajar con barro era muy difícil; respetamos mucho esa técnica, pero con el paso del tiempo fuimos mejorando la forma de trabajar”, explica la artesana Doña Claudia.

Ventas tras la pandemia

Como ocurrió con muchos sectores, la pandemia por COVID-19 afectó de manera significativa la economía de los artesanos de Amozoc. Doña Claudia recuerda que durante ese periodo las ventas disminuyeron considerablemente debido al confinamiento y la falta de visitantes.

Aunque actualmente se ha intentado reactivar la comercialización, los números aún no alcanzan los niveles previos. A pesar de ello, la esperanza permanece entre los artesanos.

“Ahorita andamos bajos de venta, pero invitamos a los visitantes a que nos hagan el gasto”, señala.

Artesanos todo el año

Si bien diciembre es la temporada más fuerte en cuanto a ventas, en Amozoc el trabajo artesanal no se detiene. En el taller de Doña Claudia, la elaboración de figuras para el nacimiento se realiza durante todo el año, de enero a diciembre, como parte de una planeación constante que permite responder a la demanda de fin de año.

Los precios de las piezas son variados y accesibles, dependiendo del tamaño y el tipo de figuras. Los nacimientos medianos pueden encontrarse desde los 400 pesos, mientras que los conjuntos más grandes alcanzan precios de hasta 3 mil pesos.

Tradición que cruza fronteras

La calidad del trabajo artesanal realizado en Amozoc ha permitido que estas piezas lleguen a distintas partes del país, como Monterrey y Guadalajara, e incluso a Estados Unidos. Son principalmente paisanos que regresan de la Unión Americana quienes adquieren los nacimientos para llevar consigo un pedazo de sus tradiciones y mantener viva la identidad mexicana más allá de las fronteras.

Así, entre manos expertas, moldes y pinceles, el juguete navideño de Amozoc de Mota continúa dando forma a una tradición que, más allá de la temporada decembrina, representa historia, familia y resistencia cultural.