Con fe y tradición, poblanos buscan un nuevo comienzo al recibir el 2026

Con fe y tradición, poblanos buscan un nuevo comienzo al recibir el 2026
Guadalupe Guarneros
Local Fin de Año

Entre los objetos más solicitados destacan los borregos de la abundancia, semillas, monedas doradas, veladoras, uvas y amuletos diversos

El 2025 agoniza y, con él, se renuevan los deseos de un mejor porvenir. Para cientos de poblanas y poblanos, la llegada del 2026 no solo se recibe con brindis y abrazos, sino también con rituales cargados de simbolismo, fe y esperanza: las tradicionales cábalas de Año Nuevo.

Desde días antes de que termine el año, los pasillos del Mercado 5 de Mayo, en el Centro Histórico de Puebla Capital, se llenan de personas que buscan atraer la buena suerte, la abundancia, la salud y el amor. Entre los locales más concurridos se encuentra el negocio de "Plantas Medicinales Yolis", atendido por Doña Diana, quien desde hace años orienta a sus clientes en el significado y uso de estos rituales.

“Las cábalas son para atraer lo bueno, principalmente el dinero y alejar lo malo. Todo se hace con fe”, explica Doña Diana mientras acomoda semillas, veladoras y figuras tradicionales.

Amuletos para la abundancia

Entre los objetos más solicitados destacan los borregos de la abundancia, semillas, monedas doradas, veladoras, uvas y amuletos diversos. Cada elemento tiene un propósito específico y un significado simbólico.

“El borreguito es para el dinero, las semillas representan la abundancia y que no falte la comida en la casa; las monedas son para que el dinero prospere y lo que entre al hogar rinda”, detalla Doña Diana.

Las semillas, además de simbolizar prosperidad, están asociadas con el crecimiento y la continuidad, valores profundamente arraigados en la cultura popular.

Las 12 veladoras del año

Otro de los rituales más comunes es el uso del docenario de veladoras, que consiste en encender una vela el primer día de cada mes del año.

“Normalmente se usan blancas, pero hay quienes eligen otros colores dependiendo de su intención: amor, salud, trabajo o protección”, señala Doña Diana.

Los colores no son casuales. Cada uno está ligado a una energía específica y, para muchos creyentes, refuerza la intención con la que se inicia cada mes.

Las uvas de los deseos

La tradición de comer doce uvas al sonar las campanadas de la medianoche sigue vigente. Cada uva representa un mes del año o un deseo personal.

“La uva también simboliza abundancia”, comentan los compradores, quienes año con año repiten el ritual con la esperanza de que sus deseos se cumplan.

Ropa interior: color y significado

El ritual no estaría completo sin la ropa interior de colores, especialmente amarillo y rojo. El primero está asociado con el dinero y la prosperidad; el segundo, con el amor y la pasión.

Se cree que usar estos colores durante la última noche del año ayuda a atraer esos dones en el ciclo que comienza.

Tradición que perdura

Más allá de creencias religiosas o supersticiones, las cábalas de Año Nuevo representan una forma de iniciar el año con optimismo, intención positiva y confianza en el futuro. En lugares como el Mercado 5 de Mayo, estas prácticas se mantienen vivas, transmitidas de generación en generación.

“Todo se hace con fe”, concluye Doña Diana, convencida de que, al final, la esperanza es el mejor amuleto para recibir el 2026.