Color, arte y alegría: El carnaval de Huejotzingo ¡ya llegó!

Color, arte y alegría: El carnaval de Huejotzingo ¡ya llegó!
Jatzume Hernández de García
Jat escribe

Jat escribe, por Jatzume Hernández

El carnaval que da alimento al espíritu 

Con el estruendo de los mosquetones, el olor a pólvora y los estridentes trajes de los personajes del carnaval, acompañados de un singular ambiente festivo, es lo que se puede vivir en el Carnaval de Huejotzingo.

Con más de 150 años de historia, sus orígenes se remontan a mediados del siglo XIX, cuando las comunidades de México comenzaron a representar hechos históricos, como batallas y leyendas locales, a través de los ya conocidos desfiles, combates simulados y personajes emblemáticos.

Con el paso del tiempo se han incorporado nuevos accesorios y elementos; sin embargo, las tradiciones jamás se pierden, pues se heredan de generación en generación. Participan desde niños muy pequeños hasta personas mayores que se convierten en los guías encargados de mantener el orden durante el carnaval. Eso sí, todos sin excepción con la mejor actitud y la alegría que caracteriza a este bello festejo.

Algo que distingue este evento es el uso de mosquetones reales que disparan salvas durante las representaciones de batallas, creando un estruendo que hace vibrar el corazón y el cuerpo, dejando una estela de humo por todo el lugar.

Durante el carnaval se representan cuatro episodios principales. Uno de ellos es la Batalla del 5 de mayo de 1862, donde se enfrentaron mexicanos contra franceses; por ello se personifica a zuavos, turcos e indios zacapoaxtlas.

También se escenifica el primer matrimonio indígena por la Iglesia, que da pie a la conquista formal, así como la historia del bandolero más famoso de la región: ¡el legendario Agustín Lorenzo!

Este último era un personaje similar a Robin Hood, pero mexicano: robaba a los ricos para ayudar a los pobres. Su historia incluye un romance prohibido con la misteriosa mujer conocida como “La Dama”.

La leyenda cuenta que Agustín era un niño huérfano de origen humilde que sufría maltratos en una hacienda donde trabajaba, hecho que marcó su carácter. Cansado de esa situación, huyó y en el camino encontró a otros indígenas que compartían su resentimiento, formando la cuadrilla que más tarde terminó liderando.

Cuando llegó a Huejotzingo para asaltar haciendas, el forajido conoció a su amada Dama, quien no era otra que la hija del corregidor de la región. Entre ellos surgió un enamoramiento profundo e inmediato, pero al ser un amor prohibido, terminó por raptarla, hecho que también se representa en el carnaval.

Por cierto, ¿sabías que los trajes de los “huehues” pueden tardar hasta un año en elaborarse? Las máscaras son talladas a mano, las capas bordadas y las plumas y lentejuelas colocadas una por una. Trajes que pueden llegar a pesar varios kilos una vez terminados.

Este evento se celebra durante los días previos al Miércoles de Ceniza, según la Iglesia católica, que puede celebrarse entre febrero y marzo, dependiendo del calendario litúrgico. En total son cuatro días de fiesta continua, en los que el lugar se llena de color, celebración y, por supuesto, alegría en cada esquina.

Recuerda que mantener nuestras tradiciones es mantener viva nuestra cultura y nuestra memoria colectiva.

 

@Jatzume1