Hay cosas que nunca cambian

Hay cosas que nunca cambian
Alfredo González
Pan y circo Club Puebla

Pan y circo por Alfredo González  

Hay cosas que nunca cambian como el amor a tus colores, la pasión por tu equipo. Tampoco cambian esos aficionados que con dos cervezas encima dicen cualquier barbaridad como que Cristiano Ronaldo llegará a su equipo en 2024. Tampoco cambia ese enfranjado ilusionado que, a pesar de la poca inversión, sueña con un mejor futuro.

“Ojalá que gane o de a perdida que empate”, decía don Víctor, un señor de 60 años que hizo el viaje a la CDMX para ver al Puebla contra el América. “Aunque pierda, aquí estamos apoyando. A veces nos va bien a veces mal pero no dejamos al equipo solo”.

Y es que entre peluches, banderas, los tacos de guisado, la foto para el recuerdo, la playera, las filas interminables en la taquilla, en el estadio Azteca encontramos a muchos enfranjados orgullosos de su equipo. “Es el equipo de mi ciudad. Me gusta el Puebla y aquí estaremos siempre”, dice Jorge quien tiene que lidiar con sus hijos americanistas. “No hay de otra, pero yo voy con la Franja”.

La cosa no empezaba como los aficionados camoteros esperaban. Como si ya fuera una costumbre tipo Navidad en familia o comer tamales el día de la Candelaria, Puebla comenzó con un penal en contra, revisión del VAR y más tarde gol en contra. Y es que cuando decimos que hay cosas que nunca cambian también nos referimos al portero de América. Se quejaban en Coapa que el arquero no salía y ahora que tienen otro guarda vallas está igual o peor.

También en las cosas que nunca cambian, está Antony Silva. El paraguayo solo escucha gol y gol ante América y ve festejar a los emplumados mientras el juego de luces en el Azteca hace lo suyo. Puebla nuevamente remó contra la corriente y aunque esa identidad ya la veíamos perdida en los últimos partidos, la resilencia y futbol de los camoteros volvió y le empataron al mismísimo América en el Azteca.

Afortunadamente también en las cosas que nunca cambian, está el cariño y agradecimiento a la institución que te dió tanto. Al finalizar el partido, Israel Reyes, ex jugador de Puebla fue el último en dejar la cancha. Abrazó a Eduardo Arce, a Emanuel Gularte y hasta al entrañable More, utilero y parte del inventario de la Franja. Hay cosas que nunca cambian.

Por Alfredo González

@AlfredoGL15