Parabolica.MX escribe Fernando Maldonado
Las señales mas evidentes de la penetración del crimen organizado en las corporaciones policiacas de Puebla bajo mandos militares fue la reciente aprehensión de tres elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la capital, a cuyo mando se encuentra el coronel Félix Pallares Miranda, que recibió el visto bueno para ocupar esa responsabilidad por el edil Pepe Chedraui y el gobernador Alejandro Armenta.
El viernes pasado los uniformados Hugo N., Atanacio N., y Rocío N., además de una civil de nombre Ana Belem N., fueron detenidos por su probable participación en la ejecución de dos policías municipales sucedido el 1 de marzo de 2025 en la colonia Del Valle del norte de la capital que se habían resistido a hacer trabajos al servicio de criminales.
Se trata del segundo golpe consecutivo a la agrupación “Operativa Barredora” que en Puebla ya monopolizaba las actividades delictivas. Apenas el 5 de enero pasado fueron detenidas nueves personas que habían puesto su centro de operaciones en el municipio de Tecamachalco.
La información de la captura de los tres elementos municipales corrió primero como una filtración y luego confirmó la Fiscalía General del Estado como resultado del trabajo institucional de distintas corporaciones, en donde curiosamente no aparece la corporación bajo el mando del coronel de la Secretaría de la Defensa Nacional, Pallares Miranda.
Además de portar uniformes de policías y placas, los detenidos colaboraron con “la maña”, lo que activó diversas alertas y protocolos de actuación que llevó a realizar trabajo de inteligencia de corporaciones federales y de la Fiscalía General del Estado.
Hasta el momento de escribir esta columna -pasó el fin de semana completo- el ayuntamiento capitalino había mantenido un sospechoso silencio respecto de la captura y puesta a disposición de sus elementos, a quienes se les imputan delitos graves como homicidio calificado y asociación delictuosa.
Entre los imputados se encuentra un pariente de Raymundo Atanacio Luna, un ex diputado federal que ha ocupado diversos cargos en el gobierno de Alejandro Armenta dada la cercanía que ha mantenido con el mandatario poblano y quien dado los acontecimientos, debió desmarcarse a través de su pagina en Facebook.
“De manera pública y responsable, me deslindo de acciones indebidas que se le atribuyen a un familiar o persona cercana. Cada quien es responsable decisiones y conductas, y debe asumir las consecuencias que de ellas deriven” (…) nunca he promovido, justificado ni encubierto comportamientos contrarios a la ley”.
La aprehensión de los elementos de la policía municipal pone bajo la lupa la conducta de los mandos policiacos porque desacredita el discurso contra la corrupción en el aparato público en manos de Morena, justo cuando mas ha permeado en el imaginario la existencia de un “narco estado” alimentado por los detractores del modelo político que consiguió desplazar al bipartidismos del pasado con el PRI y con el PAN.
Y sucede a dos semanas de que en Puebla la presidenta Claudia Sheinbaum y su secretario de Seguridad, Omar García Harfuch junto con el gobernador Alejandro Armenta encabecen la Mesa de Seguridad y, por si fuera poco, en medio de las discusiones propiciadas por el amago del gobierno de Estados Unidos por incursionar en territorio mexicano para atacar a los cárteles mexicanos, como el Cártel Jalisco Nueva Generación a quien se le debe el engendro que en Puebla se le conoce como Operativa Barredora.
@Olmosarcos_