Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado
Los grandes corporativos mediáticos como Televisión Azteca del desprestigiado empresario, Ricardo Salinas Pliego, perdieron la brújula que les permitiera guiar sus líneas editoriales y la construcción de contenidos para recuperar audiencia y respeto en el contexto de la alternancia política que desde 2018 en el país.
Es una realidad pública y notoria desde hace tiempo, cuando la voz monocorde de los medios tradicionales se quebró frente a la fragmentación en la era digital.
La presidenta Claudia Sheinbaum puso el punto al referirse al viraje en los hábitos de consumo informativo que comenzó con el crecimiento de la oferta de opinión e informativa a través de medios alternativos que contribuyen todos los días a la creación de un ecosistema digital para el que no existe un trazo lineal.
Fue consultada sobre la exposición pública que en Puebla hizo el coordinador del Gabinete del gobierno de Alejandro Armenta, José Luis García Parra que permitió confirmar el método de operación de la filial en el estado de la televisora del Ajusco para obtener contratos por más de 2 mil 300 millones de pesos.
García Parra fue el colaborador de Armenta a quien le endilgaron una campaña en redes sociales a la que contribuyó el propio Salinas Pliego con una etiqueta que aún está en el imaginario #AudiDelBienestar y que buscaba descarrilar las aspiraciones por ser candidato y gobernador.
Fracasó porque era previsible el desenlace de la interna en Morena en 2023, aún a costa de la estrategia en el war room del entonces coordinador de los diputados de Morena, Ignacio Mier, que atendía a un principio básico en el manual: el mejor adversario es el que no llega a la competencia.
No era el mismo impulso que movía al dueño de TV Azteca, sino un asunto de dinero e intereses. Se subió al mismo tren por una batalla que comenzaba contra la 4T cuando le retiraron el monopolio de la distribución a través de Banco Azteca de las tarjetas del Bienestar y por la negativa a dispensarle el pago de una deuda creciente al fisco.
“Lo que resiste, apoya”, dice el aforismo de don Jesús Reyes Heroles, el último ideólogo en el PRI que dio cátedra a generaciones en la política.
García Parra aguantó la feroz campaña en la esfera digital en la que participó alegre un conjunto de periodistas poblanos que creyeron en el canto de las sirenas que anunciaban el eventual triunfo de Mier Velazco, el “legislador más cercano a AMLO”. Se separó del cargo que había tenido en el Senado de la República y se dedicó de tiempo completo a trabajar con Armenta en la interna de Morena.
La mañana de este martes, desde la mañanera ese colaborador permanentemente vituperado en el pasado utilizó el más duro término para definir el modo de operar de la televisora de Salinas Pliego, metáfora viva del presente: “cobro de piso”, símil de los grupos de delincuencia organizada con presencia en otros estados del país.
El cártel de Salinas Pliego debió acusar recibo del término desde el poder público utilizado desde Puebla para definir conductas secretas llevadas al escrutinio público.
@FerMaldonadoMX