La editorial escribe Jesús Olmos
El atentado del 15 de septiembre de 2008 en Morelia, Michoacán, marcó el inicio de la la llamada “Guera contra el Narco” de Felipe Calderón y significó un punto de quiebre en la vida cotidiana no solo de aquella entidad, sino del país entero.
Aquel hecho colocó un antes y un después en el gobierno de Felipe Calderón, en un momento en que urgido de legitimidad por la tan cuestionada elección, sacó al Ejército a las calles a enfrentar el fuego con más fuego.
Nuevas revelaciones de la periodista Laura Sánchez Ley para Milenio en colaboración con Archivero apuntan a el exmandatario habría orquestado un montaje en la fabricación de los culpables de los granadazos del “michoacanazo”.
Es claro que cada vez que más se levanta la cloaca, más podredumbre del calderonismo brota. Simuló combatir a la delincuencia, simuló gobernar al país y dejó un campo de sangre que hasta nuestros días seguimos pagando las consecuencias.
@Olmosarcos_