Respondió ante el senado pro temas como Venezuela, Groenlandia o Cuba
El secretario de Estado Marco Rubio, tuvo una agria comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado en la que tuvo que ofrecer explicaciones sobre las acciones del Gobierno de Donald Trump en Venezuela, el tema con Groenlandia, y el perdón al ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández que anuló su condena por narcotráfico en Estado Unidos.
El secretario trumpista afirmó están preparados para garantizar incluso con la fuerza que la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, abra el sector energético de Venezuela a empresas de Estados Unidos, les otorgue acceso preferencial a la producción y destine los ingresos de las ventas de petróleo a la compra de bienes estadounidenses.
El senador Rand Paul lo cuestionó por la legalidad del ataque a Venezuela y la captura de Maduro. Rubio aseguró que no destituyeron a un funcionario electo, sino que destituyeron a alguien que no fue elegido y que, de hecho, fue acusado de robar la elección. El senador reviró que en Brasil, Bolsonaro dice que Lula no es realmente el presidente de Brasil y el presidente Donald Trump dijo que Joe Biden no era realmente el presidente, lo que ocasionó un incómodo silencio del funcionario trumpista.
Cuestionado por la senadora demócrata Jacky Rosen, Rubio se tuvo que distanciarse de la decisión tomada por el presidente Trump de liberar al ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández mediante un indulto que anuló su condena por narcotráfico en Estado Unidos.
Rubio también afirmó que a los Estados Unidos “les encantaría ver un cambio en el régimen Cuba”.
Tras ser solicitado a responder si ¿Hernández condenado por traficar aproximadamente 400 toneladas de cocaína a Estados Unidos? Rubio aseguró que no participó en el proceso de perdón al mandatario centroamericano y se negó a decir sí o no, arguentando que no participa en juegos.
Además, el senador Tim Kaine, le recordó que el presidente Trump confundió repetidamente a Islandia con Groenlandia a lo que Rubio contestó que Estados Unidos ya ha tenido presidentes con problemas de expresión antes.